¿Es “Matrimonio” La Palabra Correcta?

Y luego de dos debates bastante “peculiares” en el congreso de nuestra amada República de Colombia, donde se escucharon desde propuestas de matrimonio a Avianca hasta términos tan originales como “sexo escatológico” se terminó de hundir el proyecto de ley que permitiría el matrimonio entre parejas del mismo sexo.

En un primer debate que nada tendría que envidiarle a capítulo de “Dejémonos de Vainas” los congresistas que rechazaban el proyecto se agarraron de argumentos tan ridículos como el de que de aprobarse el proyecto la gran perdedora sería la mujer, o el de que se aumentaría la violencia sexual en los niños entre otras barbaridades que sólo muestran que en Colombia elegimos a un montón de ignorantes para sentarse en ese congreso que se supone debería representar al pueblo.

Son tan ridículos los argumentos que dan en el congreso personajes como el senador Gerlein, que la parodia no se hace esperar.

A mi modo de ver las cosas este debate no fue un debate sobre la igualdad de derechos, como se suponía debía ser, sino un debate sobre una estúpida palabra: Matrimonio. En ese congreso nadie parecía tener problema con que las parejas del mismo sexo formalizaran su relación, no, no, no, el problema era que quisieran llamar a esa unión matrimonio, ese era el meollo del asunto. Ese es el problema que surge cuando se mezcla la religión con la ley.

Y Jesús, que no era ningún bobo retrógrado como nos hacen creer Roberto Gerlein y Alexandra Moreno Piraquive, dijo que “Al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios”  palabras muy sabias cuyo significado es que las cuestiones políticas no se deben mezclar con cuestiones religiosas ahí si que como dice la sabiduría popular “Cada loro en su estaca”. En Colombia se nos inculca desde pequeños, sea cual sea la religión que practiquemos que el Matrimonio es una unión de un hombre y una mujer bendecida por Dios. Ahora con esa programación metida en la cabeza, es difícil desligar esa definición del matrimonio civil que es, sin lugar a dudas, un concepto completamente distinto.

El error aquí consistió en adoptar una palabra tan profundamente ligada a la mentalidad religiosa, como lo es Matrimonio, dentro de nuestros códigos legales. Puede ser que el Matrimonio sea una institución civil desde los tiempos de la antigua Roma, pero por 1500 años fue el sacramento favorito de la iglesia y eso eco resuena tan fuerte hoy día que aún se hunden proyectos de ley por su causa.

“Matrimonio” no es la palabra correcta para designar uniones, ya sea de hombres con mujeres, hombres con hombres, mujeres con mujeres, o aliens con depredadores … al menos no en este país donde todo, hasta el día de la yuca lo quieren santificar a punta de marchas y eucaristías. Así como a los recién nacidos no se les pide la Partida de Bautismo, sino el Registro Civil, y como a los muertos no se les expide un Certificado de Extrema Unción sino un Certificado de Defunción, así mismo la unión de dos personas (naturales, no jurídicas, no vaya a usted a casarse con Avianca) no debería recibir ese apelativo. Sea como sea que lo quieran llamar, vinculo marital, unión civil, unión conyugal… Matrimonio no es la palabra adecuada.

“Yo no le propuse unión civil a ella” dice este cartel. ¿Por qué la palabra matrimonio es tan importante, cuando es una institución en franca decadencia?

En cuanto a la adopción, en un país donde la sexualidad irresponsable conduce a miles y miles de nacimientos no deseados cada año, que una pareja, sea cuál sea su orientación sexual, decida darle la oportunidad a uno de estos niños no debería rechazarse tan a la ligera. Por supuesto que hay que hacer seguimientos ¿Pero por qué negar esa posibilidad? ¿Prefieren que se imponga la cultura del aborto entonces? ¿Qué acaso el ICBF no está para verificar si una pareja está en capacidad económica y emocional de adoptar? Esas son las preguntas que nos deberíamos estar haciendo en lugar de pelear por una tonta palabra. Después de todo ¿Cuál es el afán por pertenecer a una institución que hace años está en decadencia? No quisiera creer que todo este alboroto es porque quieren matrimonios por lo civil, porque por la Iglesia no pueden. Si es así creo que el objeto de tanta lucha y tanto clamor no es más que  pura y simple ilusión.

El Tamaño de la Economía Colombiana (Para Dummies)

Cada vez que nuestro “maravilloso” y “amigable” presidente Juan Manuel Santos, sale de gira por alguno de los maravillosos rincones de nuestro país, no falta la hora y media que dedique a señalar lo robusta que está la economía colombiana y, por supuesto, no pierde la ocasión para  decir que él es el único responsable de tal robustez económica. Pero ¿Qué tan grande es la economía de nuestro país?

Haciendo uso de los datos de las Naciones Unidas y el DANE, nos podemos hacer a una muy buena idea de que tan robusta es nuestra economía, comparada con la de otros lugares del mundo

Para empezar, Colombia es la trigésimo primera (31°) economía en el mundo con 334.000 millones de dólares de PIB, pero aunque ese numerito parece ser muy bueno, para hacernos una idea, a la hora de repartir esa cifra entre los  47 millones de personas que habitamos esta tierra, ya no se ve tan grande, bajando al lugar número 77 de la lista. Mucho menos cuando varias ciudades en el mundo superan a nuestro país.

En total 17 ciudades superan a Colombia en PIB, y para no irnos tan lejos, a Tokio o a Nueva York, déjenme decirles que Ciudad de México y Buenos Aires se encuentran entre esas ciudades. Pero si miramos las enormes poblaciones que abarcan esos enormes centros urbanos, tampoco es que estemos en la olla. No, no, no.

La entidad territorial con mayor de PIB de Colombia es sin duda alguna Bogotá,  que aporta el 25% del mismo. El PIB de Bogotá es mayor que el de países como Cuba (63°), Ecuador, República Dominicana, Bulgaria, Guatemala y Uruguay. Pero si lo llevamos al PIB por Cabeza (o per cápita) vemos que Bogotá está más o menos en el mismo nivel que Argentina (59°) o Turquía (62°) muy cerca del promedio mundial.

Bogotá, es la entidad territorial que más aporta al PIB (25%), su economía es similar a la de Omán y mayor que la de Cuba, Ecuador, Croacia o Luxemburgo. Su PIB per cápita es similar al de Argentina.

Con un 13% de aporte al PIB nacional, Antioquia es la segunda entidad territorial más fuerte en términos económicos de nuestro país, con un PIB similar al de Lituania (80°). Y llevado al PIB per cápita, Antioquia está en el mismo nivel que… ¡Colombia! (77°)

El Valle del Cauca con un 9,6% del PIB nacional, le sigue a Antioquia con un PIB similar al de Yemen (86°) y en término de PIB por cápita sigue en el mismo nivel que nuestro país (77°)

Santander tendría un PIB similar al de Gabón (96°) y un PIB pér capita similar al de las islas Seychelles (57°) y superior al de Bogotá, Antioquia o el Valle.

El departamento del Meta tiene un PIB similar al de Bosnia/Herzegovina (108°), con un PIB per cápita semejante al de la República Checa (39°), y dejando atrás a todos los anteriores. Que europeos salieron los metenses. Vea.

Cundinamarca, sin Bogotá, claro está, tiene un PIB semejante al de Guinea Ecuatorial (112°), un país muy pequeño en Africa Occidental donde curiosamente hablan español. Con un PIB per cápita similar al de Irán (80°).

Bolivar tiene un PIB similar al de la República del Congo (118°) [no se por qué me dio risa], pero en el PIB per cápita es similar a Cundinamarca, o sea parecido al de Irán, que sin murallas, ni pegasos, ni pegasos, ni indias Catalinas, está en el 80° puesto.

El departamento del Atlántico, tiene un PIB similar al de Corea del Norte (125°), y el PIB per cápita no le va nada bien, rayando en el nivel de Angola (92°) donde no tienen Transmetro, ni Metropolitano, ni calles que se llamen como el Joe Arroyo.

Boyacá , la tierra de grandes figuras como Pirry y Catherine Siachoque, tiene un PIB un poco mayor que el de Malta (133°), y un PIB per cápital similar al de nuestro país (77°).

Casanare, la tierra del petroleo, ni con todo eso … apenas llega a un PIB similar al de Nicaragua (138°) [pero con todo el petroleo que van a sacar los nicaraguenses de nuestro mar no creo que sea por mucho tiempo], pero es en el PIB per cápita donde da la sorpresa ubicándose en el nivel de Corea del Sur (34°) y posicionándose como la entidad territorial con mejor PIB per cápita del país,  para que vean que el petroleo si deja alguito, aunque ese alguito termine en los bolsillos de los politiqueros de allá, pero en fin.

El departamento del Casanare tiene el mejor PIB per cápita del país, igualándose al de Corea del Sur.

Similar al Casanare, el Tolima tiene un PIB como el de Nicaragua (138°), pero en el PIB per capita no le va tan bien y cae muy abajo en la tabla en el puesto 93° en el mismo nivel de Jamaica.

El PIB del departamento del Cesar (del Cesar, no del César, aprenda a utilizar las tildes) es similar al de Moldavia (140°), un país de Europa por ser vecino de los vampiros que salieron en la última entrega de Crepúsculo. En el PIB per cápita le va peor que a Tolima y cae al puesto 106°, cerca de los niveles de Paraguay.

Seguimos con Huila, que a pesar de ser como 1000 veces más grande que Liechtenstein (146°) tienen un PIB semejante, pero a diferencia del enclave europeo, allá en el Huila no hay bancos de los iluminati, ni tienen a Francia y a Alemania ahí al lado… en fin. En el PIB per cápita anda por los niveles de República Dominicana (87°), nada mal diría yo.

El departamento de Córdoba con todo y su feria ganadera, anda por los lados de Timor Oriental (150°) , en cuanto al PIB; pero más por los lados de Ucrania (109°) que a pesar de ser un país europeo se encuentra por debajo del Congo y Paraguay, en el PIB per cápita.

Norte de Santander, la tierra de la famosa actriz porno Ana Karina Soto, tiene un PIB semejante al de Suriname (152°) y un PIB per cápita similar al de Sri Lanka (124°)  el más bajo de la lista, pero ¿Qué más se puede esperar si Venezuela anda más grave que su zombie presidente?

Caldas, sin tener la ventaja de un comercio binacional, tiene un PIB semejante al de Santander, cercano al de Suriname (152°), y un PIB per cápita similar al de Turkmenistan (95°), que si mal no estoy es un desierto por allá en Asia Central… bueno al menos no está tan mal como Norte de Santander.

Nariño, Risaralda y Cauca tienen un PIB muy similar al de Norte de Santander y Caldas, cercano al de Suriname (152°), pero en el plano del PIB per cápita, los pastusos andan por los niveles de Egipto (123°), los cafeteros en los niveles de  Jamaica (93°) y los caucanos en los niveles de Swazilandia (114°).

Magdalena, la tierra donde está la Bahía más hermosa de América, aunque nadie sabe a ciencia cierta en que concurso se ganó eso, tiene un PIB semejante al de Mauritania (154°), con un PIB per cápita pierde el año, con niveles semejantes a los de Indonesia en el puesto (111°).

Guajira, el vecino del Magdalena y donde Sir Francis Drake atracó a mano armada a los lugareños con el beneplácito de la reina Isabel I, la reina virgen (sí como no) tiene un PIB similar al del reino de Swazilandia (156°) y en los terrenos del PIB per cápita anda mucho mejor que Magdalena con niveles semejantes a los de Macedonia (94°).

Arauca, sin tener leones, sino chiguiros tiene un PIB semejante al de Sierra Leona (160°), que dividido entre la población produce un PIB por cápita produce niveles muy elevados, semejantes a los de Rusia (53°), quién lo diría.

Y llegamos a mi departamento, Sucre, bueno el PIB de Sucre es similar al de Groenlandia (164°), que es un trozo de hielo deshabitado en el Atlántico Norte , por ahora vamos graves… y si lo dividimos por la población tenemos un PIB per cápita similar al de Egipto (123°), pero no estamos tan graves como Magdalena y Norte de Santander en este sentido.

Quindío anda por el mismo PIB de Sucre y Groenlandia (164°), con un registro per cápita similar al de Tunez (99°).

El PIB del Chocó está en el mismo nivel que el de Cabo Verde (168°), que son como unas Islas Canarias, pero portuguesas, o al menos lo eran antes de independizarse. Interesante que el PIB del Chocó no esté tan por el suelo como uno creería, está en el mismo nivel de Albania (104°)… que tampoco es la maravilla pero ojo, Sucre, Magdalena, Nariño, Cauca, Norte de Santander, Cordoba y Cesar están con PIB más bajos. Así que piénsenlo dos veces antes de decir que el Chocó es el departamento más pobre del país.

A pesar de ser considerado el departamento más pobre del país, Chocó tiene mejores índices tanto en PIB nominal, como en PIB per cápita que otros departamentos.

En la recta final de este conteo, Putumayo tiene un PIB nominal semjante al de Bután (169°) y un PIB per cápita similar al de República Dominicana (87°). Caquetá tiene un PIB nominal semejante al de Djibouti (171°) y un PIB per cápita similar al de Armenia (122°), pero no Armenia, Quindio, sino Armenia en el Caucaso europeo.

Ahora si viene el fondo de la lista. Tanto que luchamos por San Andrés y su PIB es tan pequeño como el de las Tonga (188°), y no es un ritmo musical, es una isla que se cree país, pero bueno… en cuanto al PIB per cápita es semejante al de San Vicente y las Granadinas (81°), nada mal estos isleños.

Para Guaviare, Vichada, Amazonas, Guainía y Vaupes… la cosa no pinta nada bien.  Guaviare, PIB, Sao Tome y Prince (190°), y PIB per cápita como el de Filipinas (126°). Vichada, PIB, como el de Palau (191°), PIB per cápita como el de  Cabo Verde (107°).  Amazonas, a pesar de estar muy lejos del pacífico, tiene un PIB como el de las Islas Marshall (192°) y un PIB per cápita como el de Egipto (123°).  Guainía, PIB como el de Nauru (194°) y PIB per cápita como el de Filipinas (126°).  Vaupés, PIB también semejante al de Nauru (194°) y PIB per cápita como el de Papua Nueva Guinea (132°)

Vaupés es el departamento que menos le aporta al PIB del país.

Conclusiones: Hasta el departamento más pobre del país es más rico que al menos un país: Tuvalú. Casanare, Meta, Arauca, Santader y Bogotá, en ese orden son los que más riqueza por habitante generan. Mientras que Norte de Santander, Guaviare, Guainía yVaupés los que menos. Pero a fin de cuentas, combinados no estamos tan mal, no somos muy ricos, pero no somos tan pobres. Colombia tiene muchos problemas, pero quizás algún día podamos escalar más posiciones y convertirnos en el país que siempre hemos soñado. Igual soñar es algo por lo que no cobran… aún.

Colombia y La Justicia “Vía Twitter”.

Cada día que pasa me convenzo más y más que no hay un país más extraño que Colombia. Sólo en este país donde ya nada sorprende y el limite de lo imposible ya está más allá de la imaginación es posible que las instituciones funcionen al ritmo que les toque el internet, más específicamente al ritmo que le toque Twitter.

La justicia en Colombia es corrupta e altamente influenciable.

La sistema judicial de un país es el representante más importante de su institucionalidad, si la justicia funciona, el “sistema” funciona y vale la pena que el pueblo, tal y como se especificó en movimientos sociales como la Revolución Francesa, ejerza su soberanía a través de un Estado capaz de velar por los derechos de los ciudadanos, siendo la justicia uno de esos derechos tan preciados.

Entonces en resumen, es el Estado el que depende del pueblo y no al revés como solemos creer aquí. Entonces ¿Por qué permitimos que tanto el congreso, como el ejecutivo, como el aparato judicial nos la monten? Esa esa la gran pregunta.

La justicia de Colombia está entre las más absurdas, ridículas, ineficientes y corruptas de todo el mundo, empezando por los entes que la encabezan: las cortes. No solo es que en Colombia estamos superpoblados de cortes (Corte Suprema de Justicia, Corte Constitucional, Consejo de Estado, Consejo Superior de la Judicatura) sino que a través de ellas cientos de ex-magistrados se jubilan con pensiones multimillonarios cuyo valor dejan con la boca abierta a más de uno.

Pero ahí no queda todo. Sólo en este país es concebible que las personas sindicadas de un delito permanezcan años en una cárcel esperando juicio. Sólo en este país es concebible que los juzgados fallen más de una década después de introducido el caso. Sólo en este país es concebible que haya que darle plata al juez, al secretario del juez, a la recepcionista del juzgado para que le agilicen el proceso. Pero aún eso no es lo peor.

Lo peor de la justicia en Colombia es que sucedan casos como el de Luis Andrés Colmenares y , más recientemente el del Patrullero Javier Diaz, en donde es notoria la intervención de elementos ajenos al proceder de la justicia y que sin embargo desvían completamente la acción del aparato judicial. ¿En que clase de país estamos?

Y más allá aún, la justicia sólo actúa cuando se ven rodeados, sí, cuando cierto caso causa indignación en el público y este se manifiesta a través de las redes sociales, causando alboroto y escándalo … y hasta marchas nacionales (como aquella que se hizo alguna vez contra las FARC) es entonces cuando los medios nacionales se interesan en el caso y lo convierten en una novela sensacionalista que exacerba más los ánimos. Sólo entonces es cuando la justicia (léase la fiscalía, la procuraduría, los jueces, todo mundo) se empiezan a pronunciar y agilizan todo para solucionar ese caso particular.

Twitter ha demostrado ser una herramienta para que la justicia actúe en casos puntuales ¿es eso suficiente?

Pero lo que ignoramos los colombianos es que en este país todos los días mueren muchos Luis Andrés Colmenares, y muchos Patrulleros Diaz, personas inocentes cuyas muertes quedan en la impunidad y se hacen pasar por cualquier cosa y donde la verdad nunca se llega a revelar, en estos casos donde los twitteros no intervienen, son aquellos a los que la prensa le hace la vista gorda porque “no están de moda” y los que se hunden para siempre en los archivos oxidados y sucios de excremento de rata en los archivos de los juzgados de todo el país.

Algunos pueden decir que “peor es nada” y tendrían razón, pero es estúpido pensar que una justicia que atiende solamente al caso de moda es una justicia efectiva. La justicia que merece Colombia es una justicia imparcial, rápida, eficiente y sobre todo justa, que no necesite de Twitter y de los canales privados para actuar. ¿Será mucho pedir?

Operación E, Derechos y Censura.

La decisión de una jueza de rechazar el recurso presentado por Clara Rojas en contra de la libre difusión de la cinta “Operación E” dentro del territorio nacional es sin duda una de las más grandes victorias para la libertad de expresión y para el derecho a la información en Colombia.

Imágenes de la película “Operación E”

Las razones que haya tenido la señora Rojas para interponer dicho recurso son bastante discutibles, puesto que en un mundo donde a través de Internet se difunde cualquier cosa, resulta ridícula la intención de evitar la difusión de una película, sea cual sea la temática de la misma. Lo que ha logrado, por el contrario, es incrementar exponencialmente la curiosidad del público por la película y ver cuál es la razón por la que no quiere que nadie la vea.

Clara Rojas, cuyo comportamiento en cautiverio ha traspasado fronteras y no precisamente por rezar el rosario, apeló a los “derechos fundamentales” del menor para intentar bloquear la cinta. Pero ¿Y dónde quedan los derechos de los otros 47 millones de colombianos? Así como se realizan expropiaciones para construir calles para que circulen los buses articulados de Transmilenio, Transmetro, MIO, Metrolinea, Metroplus (…), ejemplo clásico de que prevalece el interés colectivo sobre el interés particular, resulta ilógico que por “proteger” a un sólo individuo se vulneren derechos tan importantes para el buen funcionamiento de la democracia.

Martina García protagonista de Operación E.

Pero ¿No es una crueldad que el “pequeño y pobre” Emmanuel sufra las consecuencias de la emisión de la película Operación E? Pues eso es bastante relativo, si Clara Rojas ha criado a su hijo en un ambiente donde la verdad de su secuestro no es un tema tabú, no tendría porque haber problemas al respecto, más aún cuando la información en la película está consignada en forma escrita por todo el Internet. Es claro que una imagen dice más que mil palabras, pero ¿acaso pensaba la señora Rojas en ocultar la verdad de lo que le sucedió toda su vida?

Es mucho más fácil que el ICBF, la Procuraduría y quien quiera tomarse la atribución de proteger a Emmanuel, atiendan su caso particular que hacer de la censura un acto de bondad, que es lo que en últimas querían hacer en esta situación.

Diálogos con las FARC: Enredados en la Semántica.

No han pasado más de seis meses desde que nuestro negligente presidente, Juan Manuel Santos, anunció con bombos y platillos sus intenciones de negociar con las FARC, grupo criminal que clama estatus de guerrilla revolucionaria, pero cuyas acciones se asemejan más a las de grupos terroristas y narcotraficantes.

Luego de circos mediáticos en Oslo y en La Habana, donde las FARC hicieron buen uso del desprestigiado discurso de la lucha social en nuestro país para darse un baño de pureza y de popularidad, este grupo consiguió una posición en la política internacional, posición impensable durante el gobierno de Álvaro Uribe.

Ahora, tras una tregua navideña, que de tregua no tuvo nada, las fuerzas de esta “guerrilla” regresan a sus viejas costumbres de atentados, tomas de municipios y toma de rehenes, tal y como en los viejos tiempos del inútil de Andrés Pastrana.

Fue en el Cauca, conocido bastión de las FARC donde ocurrió el hecho que ha hecho reaccionar a la opinión pública: dos policías fueron tomados como rehenes. El fantasma de los militares y policías secuestrados por décadas volvió a cruzar el territorio nacional y nos ha hecho preguntar si estamos al borde de una catástrofe igual o peor a la ocurrida durante los fracasados diálogos de paz en el Caguán.

Fueron estos dos policías la manzana de la discordia. Mientras el gobierno, la prensa nacional, la prensa extranjera y el pueblo en general los llama “secuestrados”. Para los líderes de las FARC estos son sólo “prisioneros de guerra”, como si este término los hiciera ver como los buenos de la historia.

Si nos vamos a las definiciones de diccionario de ambos términos, los secuestrados serían aquellos individuos privados de la libertad con fines extorsivos, un ejemplo clásico es alguien de clase alta por quién exigen rescate a cambio de su libertad. Un prisionero de guerra es alguien que trabaja para un gobierno o una facción que hace parte de un conflicto armado, por ejemplo miles y miles de alemanes fueron tomados como prisioneros de guerra por los soviéticos durante la segunda guerra mundial, para compensar los perjuicios ocasionados por los nazis durante la guerra.

El problema con la correcta denominación para los policías tomados por las FARC en el Cauca es la naturaleza de las FARC, quienes claman ser una facción del pueblo que lucha contra un gobierno represor patrocinador de la desigualdad, pero cuyos ataques infames contra la población civil, su negocio del narcotráfico y sus continuas violaciones a la normativa internacional de la guerra desdibujan dicha teoría.

El gobierno de Juan Manuel Santos ha incurrido en una contradicción monumental al señalar que los policías son “secuestrados” y no “prisioneros de guerra” puesto que en su afán de ponerse a dialogar con los “guerrilleros”, les ha dado ese estatus de facción armada en conflicto armado con el gobierno. Las FARC no han pedido nada a cambio de los policías por tanto, según esta concepción, en realidad son prisioneros de guerra.

Pero para los colombianos que nunca nos hemos tragado el cuento de que las FARC luchan por el pueblo, este caso no es sino un secuestro más de este grupo criminal. En el caso de los policías el carácter extorsivo del secuestro es el mismo que en el caso de los militares, policías y políticos de los tiempos de Ingrid Betancourt, por los que no se pedía plata, pero si se exigían condiciones, prebendas y beneficios. Quiere coger al gobierno de las pelotas utilizando a estos rehenes y aprovechando la situación al máximo.

He ahí donde yace el mayor inconveniente de  estos diálogos de paz; todos en Colombia sabemos que no estamos dialogando con defensores del pueblo, sino con terroristas, extorsionistas y narcotraficántes. Estos son crímenes serios y está fuera de cualquier proporción negociar con delincuentes de esta talla.

Pero al final y como sucede a menudo en nuestro país, los criminales se salen con la suya por tecnicismos… o como en el caso de La Habana, por pura y sencilla semántica.

Las Corralejas, Sus Detractores y La Globalización.

Concluye otro mes de Enero, y con él se extinguen los últimos gritos de alegría y los últimos jolgorios de la popular fiesta del 20 de Enero en Sincelejo, Sucre. Y como era de esperarse la polémica en lo referente a la corraleja y al espectáculo taurino no se hizo esperar.

No bien había empezado Diciembre y ya se hablaba de cancelar las corralejas para alegría de los antitaurinos (y de los bolsillos de los concejales que sugirieron semejante despropósito), mismos  que no se cansaron en todo este tiempo de publicar fotografías de toros ensangrentados y muertos para influenciar la concepción del público sobre la fiesta taurina en la ciudad.

Es sumamente interesante que sean los mismos que pusieron el grito en el cielo por los sombreros vueltiaos chinos, los que publican estas imágenes en las redes sociales y los que visten camisetas de “Tortura, no es arte ni cultura”.

La globalización no es solamente un asunto comercial, es también la exportación de ideas y conceptos morales, la pregunta es ¿ cambiaremos nuestras tradiciones por ideas importadas?

Algunos creen que la globalización se limita al aspecto estrictamente comercial, pero es mas que eso. Es la imposición de una mentalidad ajena a la identidad propia de los pueblos, y eso es precisamente lo que esta sucediendo con las corralejas.

Durante siglos las fiestas de toros han hecho parte del imaginario cultural en muchas partes del mundo, empezando por España, y a traves de ella los países de nuestra América.

Para nuestros ancestros, las  corralejas y por extensión las otras expresiones de la fiesta taurina,  nunca fueron espectáculos de tortura y muerte, como nos lo han hecho creer algunos acaparadores de prensa como el alcalde de Bogota, Gustavo Petro. Era un espectáculo de diversión íntimamente relacionado con las costumbres propias de nuestra región, a la trashumancia del ganado, a la identidad del sabanero y a la eterna lucha entre el hombre y la naturaleza.  Pero la mentalidad de algunos no está dentro de la cultura autóctona  sino en las ideas que vienen de afuera.

Los mismos países de donde provienen los fondos que financian las sociedades “protectoras de animales” son aquellos donde se ven escenas como esta donde la masacre en masa de una especie en vía de extinción es un festival público ¿Con que autoridad moral vienen a darnos lecciones de lo que es bueno o malo entonces?

No solo es que algunos se dejen convencer por ideas traídas de Suecia, de Dinamarca, de Estados Unidos o de Noruega sino que actúan como bobos útiles para que otros se llenen los bolsillos. Las organización de defensa de los derechos de los animales no están encabezadas por personas buenas y puras que quieren convertir al mundo en un entorno de paz y armonía, sino que sencillamente son personas inteligentes que montan oficinas para recibir plata de entidades extranjeras que intentan imponer su modo de vida en otros países.

Y lo peor es que en estos países que financian estas entidades, es donde se cometen las peores masacres de animales, y no es como en el caso de los toros, que de esos hay para rato, sino de otros en peligro de extinción. Suecia, Dinamarca, Estados Unidos y Noruega se encuentran entre los países que más pescan ballenas en el mundo y amenazan su existencia. Pero ay de aquellos que intenten señalar esto (como en el caso de Greenpeace), pero en cambio cuando de allá dicen que las corridas de toros son una expresión de violencia y tortura, ahí si salen muchos aquí a darles la razón.

Tal y como lo señala José María Manzanares en su texto “Lo Taurino y la Globalización“:

Es en este mundo virtual, de conocimiento y contactos sociales donde se genera, a grandes rasgos la globalización que tanto asusta y que impregna la cultura local, bajo el concepto de glocalización. Todos estos cambios en una sociedad que hasta hace cuarenta años conservaba los valores tradicionales y las costumbres más inmediatas de su historia, han  afectado de tal manera a la cultura de nuestro entorno que en el caso de la tauromaqui han sido sacudidos hasta dejarlos en ruinas, de tal forma que nuestras tradiciones culturales se han convertido, o han llegado a entenderse por muchos –especialmente por los jóvenes— como “anti” cultura, como incultura.

¿Dejaremos morir una tradición ancestral sólo por dejarnos llevar por las ideas del bien y el mal importadas de otros países?

¿Por qué debemos dejarnos imponer la moralidad hipócrita de otros países? Si en realidad defendemos lo nuestro, si en realidad defendemos nuestra cultura, deberíamos ver todo lo positivo que hacen estas fiestas en nuestra identidad cultural, en el empleo, en la alegría de un pueblo que sólo quiere reconocerse a sí mismo, ante la aplanadora irreversible de la globalización.

No soy un asistente asiduo a los espectáculos taurinos, pero defiendo EL DERECHO que tienen aquellos que desean asistir y disfrutar de ellos, así como todos aquellos a los que les disgusta tienen todo el derecho de no ir y quedarse en su casa refunfuñando porque les negaron la visa para largarse a vivir a otro lado.

Así que antes de reproducir memes antitaurinos y ponerse camisetas ridículas, piense más bien que es lo que hay detrás de tanta propaganda negativa y cuales son los peligros que acechan a nuestra cultura si dejamos que las corralejas y las fiestas taurinas sean borradas para siempre de la memoria y de nuestra identidad.

Unas Palabras Sobre Los Sombreros Vueltiaos “Made in China”

Ay Monalisa, si supieras que ese sombrero es chino y no colombiano.

En un interesante giro de la historia de las artesanías del país, a los chinos se les ocurrió producir en masa los famosos sombreros vueltiaos, símbolo de Colombia ante todo el mundo. Y ya empezaron los bobos útiles a rasgarse las vestiduras, a darse golpes de pecho y echarse ceniza en la cabeza por lo que ellos llaman “una violación infame a la cultura nacional” sin tener ni idea de que es lo que causó dicha situación.

Pero antes de empezar a hablar lo que no es (léase tusa) deberían saber que esto ya se veía venir hace años. Recuerdo que en 2001 asistí a un taller sobre el famoso sombrero donde ya se hablaba de la llegada de los sombreros hechos en la China y a diferencia de que sucede hoy, en lugar de hacer pataletas inútiles y ridículas, el exponente (un señor de apellido De Jesús), un indígena con décadas de experiencia en el sombrero hablaba de un proyecto industrial de producción masiva.

Muchos de los asistentes a dicho taller preguntaron porque tal proyecto no se había llevado a cabo y la respuesta que dio el expositor fue sorprendente: los mismos indígenas se oponían. La negativa de las autoridades de los resguardos del país a proyectos industriales, por temor a perder la excelente plusvalía generada por sus sombreros echó a perder una oportunidad única de adelantarse a la China.

El proyecto se basaba en el hecho de que los sombreros vueltiaos no son de calidad única. Es decir dependiendo del número de vueltas (15, 17, 19, 21, 23, etc) el sombrero es de mayor calidad. Una máquina es capaz de hacer sombreros de menor calidad en masa, pero un sombrero de más vueltas mucho más fino debe hacerse a mano. El problema radica en que los indigenas hacen sobreros de 15 vueltas y los venden como si fueran de 29 al bobo que se los quiera comprar.

El símbolo de Colombia hecho en otro país ¿pero de quién es la culpa?

La rabia que tienen ahora, es que esos sobreros chinos tienen la misma (y hasta mejor) calidad que los sombreros que hacen a mano y que quieren meterle al turista por un ojo de la cara.  En este caso la ambición fue la peor consejera para nuestros compatriotas de los resguardos del caribe colombiano. Tuvieron la oportunidad en sus manos y la desaprovecharon.

Por último, luchar contra los chinos es una pelea perdida. Los chinos son unos genios para imitar, y al igual que los japoneses no se quedaron sentados imitando, producen los mejores teléfonos del mundo (pregunte por un HTC) mejores que los Samsung y los Apple, así que si creen que los van a sacar del negocio del sombrero, están muy equivocados. Es una pelea de dragón con burro amarrado.

Ahora después de leer esto ¿Aún quiere poner el grito en el cielo por los sombreros vueltiaos chinos?

Corralejas ¿Espectáculo o Muerte?

Las corralejas en Sincelejo son un espectáculo tradicional que mueve la economía de la ciudad.

Ya me imagino que los mal llamados “defensores de los derechos de los animales” estarán saltando en una pata, tras el anuncio de la suspensión de las corralejas en Sincelejo, ciudad que ha sido el epicentro de este tipo de  tradiciones culturales en el país.

Habiendo conocido personalmente a algunos de estos “defensores” es bien curioso que pongan el grito en el cielo y se rasguen las vestiduras ante un espectáculo donde unos animales criados específicamente para el espectáculo taurino, cumplen con su función, pero sin embargo se les ve muy orondos a las cinco de la mañana con sus camisetas de “Tortura no es arte ni cultura” sacando a pasear perros de pedigree a los que científicamente se les ha comprobado que sufren cada segundo de sus existencias. Entonces ¿Qué es lo que defienden? Si en realidad están en contra del maltrato animal, deberían incluir dentro de sus alegatos la eliminación de las razas pedigree en perros y gatos. Pero yo no los veo hablando de nada de eso.

También es muy curioso que estos “defensores de la vida” como también se hacen llamar son los primeros que salen a cubrir las espaldas de los pro-abortistas, en una lógica monstruosa donde la vida de un animal está por encima que la de un ser humano que ni siquiera ha nacido.

Es la misma historia de siempre, una manada de bobos útiles que no tienen ni idea de lo que hablan y que atacan por atacar, sin saber que detrás de sus aspavientos delirantes está sólo la mano de unos cuantos politiqueros que se creen los adalides de la paz, aunque tengan más de un muerto encima.

La actividad alrededor de la corraleja en Sincelejo.

La corraleja en Sincelejo, además de ser un referente cultural importantísimo, parte del imaginario no solo sabanero, sino caribe y colombiano, es una necesidad en la ciudad. No sólo son los cientos y cientos de empleos formales e informales que dependen de la corraleja desde su construcción hasta su desmonte, pasando por su puesto por las corridas, es el turismo, la llegada de personas de todas partes del mundo a ver un espectáculo que ha sido perseguido como bruja en la inquisición, espectadores que dejan mucho más que dinero en la ciudad.

Sincelejo ya sufre del abandono estatal y de la corrupción sin limites de sus gobernantes y el cinismo manipulador de sus élites inútiles, como para que ahora perdamos parte de su encanto para darle gusto a unos cuantos ignorantes que quieren mojar prensa.

Yo si quisiera poner en una balanza los cientos de personas que comen de la corraleja y el conjunto de toros, nacidos y criados para ese espectáculo. Es muy sencillo decir que pobrecito el toro, lo están asesinando, pero nadie dice pobrecitos aquellos que no tienen para comer esta noche. No. Ahí si nadie dice nada.

Me pregunto por qué los que hablan tanto de “Tortura no es cultura” no dicen nada respecto a los expuesto en este cartel.

Estamos en una sociedad en transición, no hay duda, pero ¿cuál es la transición que queremos? Ya vemos como salen los dueños de mascotas a defender a sus bestias cuando atacan a alguien en la calle, para ellos nunca es culpa del animal. Dentro de unos años veremos a niños siendo agredidos por manchar con sangre los preciosos dientes de sus perros. Y no es exageración. Al paso que vamos, así vamos a terminar. Como una sociedad de bestias.

El siguiente video expone sin lugar a dudas, que en los temas relacionados al maltrato animal, las corralejas no son las abanderadas.

El Fantasma de Pacific Rubiales.

Hasta hace algunos años, el municipio de San Pedro, en el departamento de Sucre, no era más que otro pueblo cuyas únicas fuentes de ingresos se derivaban de las siempre saqueadas arcas públicas representadas en la alcaldía y sus estamentos derivados. Al igual que en tantos lugares de nuestra olvidada Colombia, sus habitantes se debatían entre la falta de oportunidades, la falsa ambición elitista y el fantasma de un rico pasado agrícola perdido hacía décadas. Nada extraordinario había sucedido en ese lugar…. hasta que llegó Pacific Rubiales Energy.

Lo sucedido con Daniel Pardo en la revista Kien&Ke es sólo la punta del iceberg. ¿Cuánto dinero emplearan las compañías multinacionales en su pintoresca forma de relaciones públicas?

Lo sucedido con Daniel Pardo en la revista Kien&Ke es sólo la punta del iceberg. ¿Cuánto dinero emplearan las compañías multinacionales en su pintoresca forma de relaciones públicas?

El descubrimiento de pozos de gas en el subsuelo del municipio despertó las más álgidas expectativas entre sus pobladores, después de todo era una riqueza natural importante que se encontraba dentro de los límites de su población. ¿Era ilógico pensar que se beneficiarían de estos recursos que la naturaleza muy generosamente les había otorgado?

Pero una cosa pensaban los pobladores de San Pedro y otro muy diferente pensaban en Pacific Rubiales. Uno de los peligros de la inversión extranjera incondicional e incontrolada es que estos inversores vengan a hacer lo que les de la gana. Muy bien lo saben aquellos municipios aledaños a enormes emporios como El Cerrejón o Cerromatoso, que si bien es cierto que se hacen inversiones en lo social y se generan empleos directos e indirectos, este impacto es mínimo cuando se considera que una vez que estas empresas se vayan, no quedará nada en esos lugares salvo desolación y pobreza.

Sin embargo estas compañías extranjeras parecen hacer de las suyas sin ningún control. Lo sucedido con Daniel Pardo, de la revista Kien&Ke demuestra que estas compañías tienen un método bastante particular de hacer relaciones públicas. Flexionar sus músculos financieros sobre la prensa, la policía, las autoridades locales y sobre cualquier otro que se atreva a denunciar o si quiera a hablar mal de ellas parecen ser sus tácticas favoritas.

Una cuestión que da mucho que pensar es, si estas compañías invierten millonarios recursos en este tipo de relaciones públicas malsanas ¿cuánto han dejado de invertir en nuestro país, en las tierras donde ejercen su influencia directa, extrayendo sus recursos?

Lo sucedido en San Pedro, donde un periodista murió en muy extrañas circunstancias, donde la policía estuvo envuelta, es otro ejemplo más de que la desgracia parece ir a cualquier lugar donde se dirige Pacific Rubiales. En el municipio se preguntan si las continuas denuncias del humilde periodista a la multinacional, que obtiene ganancias netas por casi dos mil millones de dolares al año, podrían haber sido la causa de los acontecimientos trágicos que rodearon su muerte.

La masacre de las bananeras es una muestra que el dinero puede influenciar a la fuerza pública ¿No hemos superado esa etapa aún?

La masacre de las bananeras es una muestra que el dinero puede influenciar a la fuerza pública ¿No hemos superado esa etapa aún?

El fantasma de Pacific Rubiales parece acechar, mostrando siempre una cara bonita y amable, pero también parecen dispuestos a hacer lo que sea para proteger su ambición económicos. Muy bien explicó Gabriel García Marquez en Cien Años de Soledad lo que sucede cuando una compañía extranjera llega a un pueblo.

Macondo Colombia era un lugar próspero y bien encaminado hasta que lo desordenó y lo corrompió y lo exprimió la compañía bananera el cúmulo de compañías de petroleo y gas.

Espero de todo corazón que esto no sea un preludio de lo que está por venir.

El ABC de la Reelección del Procurador.

La noche del 27 de Noviembre de 2012 será recordada como la noche en que el congreso de la muy distinguida y cercenada República de Colombia eligió al jurista santandereano Alejandro Ordoñez Maldonado como Procurador General por tercer periodo consecutivo. Ordoñez es famoso en el país, no tanto por sus indiscutibles logros sino por tener más haters que Justin Bieber y One Direction juntos. Pero aunque es cierto que sus posiciones respecto a ciertos temas son bastante controversiales, también lo es que el 99.97% de los que hablan pestes de él en las redes sociales no tienen ni idea de lo que implica dicha reelección.

Aunque usted no lo crea, la función de la Procuraduría va más allá de emitir el certificado que piden siempre con la hoja de vida.

Si usted elige al azar un hater de Ordoñez y le pregunta “¿Qué es la Procuraduría?” tenga la plena seguridad que la respuesta va a ser algo como “Es la oficina donde uno va a sacar el papel para la hoja de vida”. Pero no, las funciones del procurador van más allá de emitir el dichoso documento, que para su información se llama Certificado de Antecedentes Disciplinarios. Utilicemos este certificado para explicar mejor qué es la procuraduría y para qué sirve.

Cuando usted mete una hoja de vida, sobre todo en un estamento público, el dichoso certificado que usted consigue en cualquier café Internet por el módico valor de 2000 pesos, demuestra no tanto si usted se las ha tirado de vivo con los recursos públicos, sino si alguien lo ha pillado. Ahora la función del procurador es esa, pillarse a los que de una u otra manera afecten los intereses de los ciudadanos del común. Sí, aunque usted no lo crea (porque prefiere desinformarse con los tweets de Iván Cepeda y Daniel Coronel) la procuraduría está para velar por los intereses de los ciudadanos. Pero usted se preguntará ¿Pero para eso no está el congreso, el presidente, la corte suprema, la corte constitucional y el otro mamotreto de cortes? Pues sí, pero la constitución le ha otorgado a la Procuraduría esa función específica.

Si usted no cree que esa sea la función de este estamento público, nadie lo va a culpar, de hecho antes de que Ordoñez aterrizara en ese puesto, los que se habían sentado en esa silla sólo iban al edificio de la carrera Quinta a ganarse su sueldo haciendo las veces de marioneta de la entidad pública que lo ternó. Sí, eso es otra cosa. El congreso elije al Procurador de una terna, es decir tres candidatos, uno del presidente (Juan Ma), uno de la Corte Suprema (Los que odian a Uribe) y uno del Consejo de Estado (¿?).

Más de uno quedó con la jeta abierta cuando la pro-izquierdista Corte Suprema de Justicia nominó a Ordoñez como candidato, adelantadose al mismísimo presidente Santos que ya había manifestado que lo iba a nominar él. Como Santos tenía, por ley, que nominar a alguien y no podía hacerse el loco (como la Corte Suprema con la elección del Fiscal General hace un tiempo) eligió a la ahora famosa María Mercedes Lopez, pero ya todo el mundo sabía que Santos apoyaba a Ordoñez y la suma de votos de anoche lo demostró.

Personajes de corrientes políticas tan disímiles como Piedad Córdoba y Andrés Felipe Arias han sido sancionados fuertemente por Ordoñez.

¿Pero por qué la Polo-Corte Suprema y el Presidente Santos muestran tanto apoyo por Ordoñez, a pesar de que no es precisamente el favorito de la horda twittera? La respuesta es simple. Ordoñez ha sido el único Procurador General en la historia de Colombia que se ha tomado en serio su trabajo. La última vez que revisé Ordoñez había sancionado con destituciones a 23 congresistas, 14 gobernadores y 188 alcaldes. Ni mencionamos concejales, diputados, contralores y hasta personal de la misma procuraduría porque no nos alcanza wordpress para escribirlos.

Y no es que Ordoñez esté liderando una cacería de brujas, es que sencillamente en nuestro país las cosas están así de podridas. Los que acusan al procurador de estar parcializado como que no recuerdan que así como destituyó a Piedad Córdoba dos veces (jajaja) por sus vínculos con las FARC y por andar financiado campañas siendo funcionaria pública y al hermanito de Samuel Moreno,  también cayeron Sabas Pretelt, Jorge Noguera, Alonso Salazar y Andrés Felipe Arias provenientes del Uribismo.

Estas sanciones contemplan no solo la destitución del cargo, sino la muerte política temporal del individuo, en algunos casos, como el de Doña Piedad que tendrá que esperar hasta el 2030 para volver a aspirar al congreso.

Una última reflexión antes de terminar. Si bien las opiniones del Procurador son cuando menos, bastante controversiales, ha sido un bien funcionario. Es una fuerza positiva para el país. Ha trabajado y desempeñado su cargo a pesar de la presión mediática más preocupada por darle de que hablar a los usuarios de twitter, que en ver un mejor país. El país tiene que empezar a arreglarse lentamente. No se puede tener todo al mismo tiempo. La corrupción es un problema 1A en Colombia, todos aquellos debates semi-tabúes pueden esperar.

Si yo fuera el Procurador Ordoñez así estaría luego de ser reelegido por tercera vez, pese a los comentarios en las redes sociales.

PD: Los que acusan a Ordoñez de influenciar desde su cargo su propia reelección, eso no es ningún crimen. Para eso se hicieron las reelecciones ¿O es que creen que Obama ganó por su amplia simpatía? Sigan creyendo.