Archivo de la categoría: Historias y Cuentos

Así Llora El Mundo a Gabriel García Márquez.

Holanda

Gabriel García Márquez ha muerto, quizás el más grande escritor de todos los tiempos. Su trabajo perdurará por la eternidad.

Albania

Y con él ha muerto buena parte de mis ’90s.

Medio Oriente

García Marquez vivió para contarla, su obra permanecerá, para siempre inmortal.

Noruega

Gabriel García Márquez ha muerto. Quién es ahora el mejor escritor del mundo?

Suecia

Gabriel García Márquez ha muerto y parte de mi mitad colombiana ha muerto con él.

Finlandia

García Márquez ha fallecido. Gracias por tus hermosas palabras y buen viaje.

Italia

Ha muerto García Márquez, un grande que cambió la vida de muchos lectores, incluyendo la mía.

Francia

Me acabo de enterar de la muerte de García Márquez. Triste Noticia.

Cataluña

Un día triste para la literatura, ha muerto un grande. Gracias García Márquez por regalarme el amor a la letra escrita.

Alemania

Gabriel García Márquez ha muerto. Es un día triste. Mi novela/reportaje favorito: “Crónica de una muerte anunciada”

Brasil

Carajo! Aún no puedo creer que Gabriel García Márquez esté muerto. Uno de los libros que más me marcó es suyo. Una pena. QEPD.

Rusia

Descansa en paz Gabriel García Márquez. Un gran escritor ha dejado este mundo.

Japón

García Márquez ha muerto? Leí muchas de sus obras: Memorias de mis putas tristes, Crónica de una muerte anunciada, sin embargo ningún ensayo u obra de no-ficción. La buscaré de inmediato.

Corea

Ni en un millón de años será posible borrar esta soledad. Gabriel García Márquez, uno de los más grandes de nuestro tiempo ha muerto. Paz en su tumba.

Reino Unido

QEPD Gabriel García Márquez, triste al escuchar sobre la muerte del gran escritor. Puede haber partido, pero sus palabras lo han hecho inmortal #Soledad

India

Desperté con la noticia de la muerte de Gabriel García Márquez, uno de mis grandes héroes literarios. Su mágia permanecerá por siempre…

Irlanda

Es triste que con frecuencia sea a través de la muerte que se descubra un gran escritor, si no has leído un libro de García Márquez, deberías.

Filipinas

Descansa en paz, Gabriel García Marquez, eres el periodista que nos enseñó a tener convicciones, para no caernos ante nada. 

Estados Unidos

Estoy tan triste por la muerte de García Márquez. Su prosa para una tonta romántica como yo fue, es y siempre será única, sin paralelo.

Israel

Gabriel García Márquez: Un milagro artístico verbal.

España
Argentina
Venezuela
México
Chile
Perú
Ecuador

 

Para Gabriel García Márquez.

GarciaMarquez 1

Que pronto te nos fuiste Gabo. Que importa que haya sido a los ochenta y siete, a los noventa y siete o a los ciento siete años; que triste es saber que ya no estás ahí, imaginando esos mundos fantásticos y reales en el que nos hiciste vivir a millones de lectores de todas las edades, nacionalidades y estratos sociales. Era demasiado pronto para acostumbrarnos a la idea de que la muerte diera el zarpazo final y decidiera llevarte para siempre de este mundo tan injusto y arbitrario, pero a la vez tan fantástico y mágico al que le dedicaste cada una de tus palabras.

Nunca me conociste, como tampoco conociste a todos aquellos que inspiraste con tu obra, pero gracias a ti conocí el amor por la literatura, gracias a ti me di cuenta que no hay mayor placer para la mente que abrir un libro y explorar el cosmos inscrito en cada una de sus páginas. Eras ese amigo invisible, ese abuelo imaginario que me leía siempre al salir de clases y antes de dormir, ese maestro que me sacaba de la tristeza y la soledad de mi niñez, para transportarme a otro universo, un universo tan real y tangible como el nuestro, pero donde nada es imposible. Donde una mujer puede morir desangrada por el pinchazo de una rosa, donde pueden llover flores amarillas en medio de un funeral, donde la mujer más hermosa del mundo asciende al cielo en cuerpo y alma, donde se puede encontrar el amor en una hamaca a media noche, en una niña inocente tocada por la desgracia, o en un barco en medio de un río pestilente, luego de 60 años de esperar por él.

Te nos fuiste Gabo y dejaste un vacío enorme en todos tus lectores, en ese niño inquieto que revolviendo gavetas y escalando armarios encontró alguna vez uno de tus libros, y que después de leer la primer página nunca volvió a ser el mismo.

¿Quién soy yo para juzgar tus convicciones? ¿Quién soy yo para reprochar tus ideales? ¿Quién soy yo para criticar las ideas del más grande escritor de la literatura colombiana? ¿Quién soy yo para criticar al hombre que vivió para admirar y disfrutar su cultura? Gabo, naciste en otro tiempo, creciste en otro mundo, te formaste en otra época, tenías una forma distinta de concebir el mundo y sin embargo cada vez que tomo entre mis manos uno de tus libros, o leo como era tu vida cuando tenías mi edad, me doy cuenta que en el fondo no somos tan diferentes. Ambos nacimos con el rumor del mar sobre nuestras cabezas, sintiendo el Caribe en cada gota de sangre; nunca te dejaste engullir por la flema de los Andes y siempre fuiste fiel al lugar donde naciste, recibiendo el más grande galardón en la historia del arte colombiano vestido de guayabera y no de frac.

Cada vez que me animo a recorrer mi Costa Caribe y veo las enormes ciénagas de la Mojana, las construcciones coloniales de Cartagena, las viejas casas estrechas en Sincé, las infinitos campos cultivados de banano en el Magdalena y el sol reflejado en la arena del desierto de la Guajira, veo con mis propios ojos lo que tú viste: un paraíso lleno de belleza, condenado para siempre por las vicisitudes de la historia.

La muerte es infalible, Gabo, pero ten por seguro que tu obra y tus personajes vivirán eternamente en los millones de personas que han leído, leen y leerán tus obras hasta ese día no tan lejano en que un huracán bíblico nos borre para siempre de la faz de la tierra, porque las especies que buscan su propia destrucción no tienen una segunda oportunidad sobre la tierra.

Reseñas X (Libros): “Malditas Matemáticas” de Carlo Frabetti.

Portada de “Malditas Matemáticas” de Carlo Frabetti.

Ya estoy acostumbrado a ver la cara de pánico de mis interlocutores cuando, respondiendo a la típica pregunta introductoria “¿A qué te dedicas?” y enigmáticamente les respondo “Enseño matemáticas”.  Pero el hecho de estar acostumbrado, no implica que no me sorprenda.

Aún habiendo pasado la primaria y el bachillerato más interesado en las peculiaridades de la geografía, las ciencias naturales y de Los Caballeros del Zodiaco, las matemáticas nunca resultaron ser ese monstruo devorador que parece ser para muchos, y no es porque sea un genio ni nada por el estilo, sino porque sencillamente para mi resolver un problema era un reto divertido.

Debo agradecerle quizás a mi madre y a mi padre por tomar la precaución de tener la casa llena de libros de todos los temas habidos y por haber y también a mis profesores de tercero y quinto de primaria que con el viejo método de ARGUMENTO-OPERACIÓN-RESPUESTA me hicieron ver las matemáticas no como conceptos abstractos y complejos, sino como herramientas para solucionar problemas cotidianos.

Intentando buscar una manera similar de presentar del mismo modo las matemáticas a mis estudiantes, tropecé con un libro con un nombre muy interesante “Malditas Matemáticas”, escrito por el italiano Carlo Frabetti. El libro cuenta desde una perspectiva didáctica y entretenida la historia de Alicia en el País de los Números, una reimaginación de la historia de Lewis Caroll, Alicia en el País de las Maravillas.

Esta nueva Alicia es una niña que considera a las matemáticas un asunto realmente aburrido y fastidioso, hasta el momento en que se encuentra con Charlie, un extraño sujeto que la llevará hasta el País de los Números donde además de encontrar muchos personajes conocidos como La Reina de Corazones, La Liebre de Marzo y El Sombrereo, encontrará otros desconocidos como La Minovaca o el Matemago que le enseñarán que las matemáticas además de prácticas, pueden ser muy divertidas.

Es un libro corto, conciso y muy entretenido, una excelente opción para regalar a cualquiera que piense que las matemáticas son aburridas y que no sirven para nada.

Ficha.

Nombre: Malditas Matemáticas. Alicia en el País de los Números.

Autor: Carlo Frabetti.

Editorial: Alfaguara Juvenil.

135 Páginas.

Libro 2/12 de 2014.

Nuevos Proyectos: Reseñas X.

 

TRADITIONAL MEDIA

Y cumpliendo con uno de mis 10 Propósitos Para 2014 (No, no el que se refiere a los 15 minutos de ejercicio diario), he decidido realizar unos cuantos cambios a mi blog, con el fin de hacer su contenido más accesible y fácil de encontrar, sobre todo para aquellos que comparten mi afición por el cine, la televisión y los libros. Ya a principios de año, había cambiado el diseño del blog, cambiando el tema y el diseño del encabezado, por uno más colorido que presenta un collage de fotografías, que representan algunos de los momentos más importantes para mi en los últimos 10 años. Además de eso, también se incluyeron en la barra lateral cuatro enlaces a las traducciones de mi blog en Alemán, Inglés, Portugués y Frances (con la tecnología de Google Translate)  y dos enlaces a mis web-novelas “El Mototaxi” y “El Penúltimo Espejismo”  con sus respectivas portadas.

Sin embargo, un blog no se construye sólo con diseños bonitos y buenos enlaces, se construye con contenidos y crece a medida que estos contenidos llegan a los lectores.

Para nadie es un secreto que en el último año, este blog se ha enfocado mucho (quizás demasiado) en reseñas sobre cine y televisión (mucho más sobre cine que sobre televisión) y por eso resulta una excelente idea agrupar todos esos contenidos bajo un sólo nombre, una sola marca claramente identificable. Es a partir de esa idea que nace Reseñas X.

A partir de hoy, las críticas sobre cine, televisión y literatura, se incluirán dentro de la categoría Reseñas X, además de las que ya utilizaban (Cine y Televisión, Historias y Cuentos). Este cambio también se reflejará en el título. Las reseñas se denominarán de dos maneras, de acuerdo a la ocasión. De la primera forma, llevará el nombre RESEÑAS X, seguido de un paréntesis opcional indicando el material que se comenta (Libros, Series, Películas) , seguido por el nombre del material. El paréntesis es opcional, debido a que algunas películas o libros son tan comercialmente conocidos, que resulta redundante estar mencionando de que clase de material se trata. ¿Ejemplos? Por supuesto.

Digamos que voy a escribir una reseña sobre “Los Pecados de Inés Hinojosa”,  aquí se puede crear una confusión puesto que con ese nombre hay un libro y una serie de televisión. El título quedaría así:

Reseñas X (Libros): Los Pecados de Inés de Hinojosa.

o

Reseñas X (Series): Los Pecados de Inés de Hinojosa.

Pero, si por ejemplo quisiera escribir sobre la película “El Sexto Sentido”, sería redundante e innecesario aclarar de que tipo de material se trata, porque todo el mundo sabe que es una película

Reseñas X: Sexto Sentido.

Como opciones aclaratorias, se puede incluir el nombre del director o del autor o incluso el año, de la siguiente manera.

Reseñas X: Sexto Sentido de M. Night. Shyamalan (1999).

Ahora que si se me da por ser muy creativo y se me ocurre un título interesante y divertido, se colocaría ese título y luego al final, entre paréntesis, el elemento aglutinante “Reseñas X”. Siguiendo con el ejemplo de Inés de Hinojosa:

Los Pecados de Inés de Hinojosa y Otras Aventuras Histórico-Sexuales (Reseñas X).

O con el ejemplo de “El Sexto Sentido”,

Sexto Sentido y Otras Películas Sobrevaluadas (Reseñas X).

Para terminar, no me gusta escribir en mi blog, sobre mi propio blog, me parece una práctica un tanto masturbatoria, sin embargo en este caso creo que es prudente dejar por escrito las reglas con las que pienso redactar parte del contenido del mismo. Mientras tanto un adelanto sobre que tratarán las primeras Reseñas X: True Detective, Nymphomaniac y Capitán América: El Soldado del Invierno. Nos estamos leyendo… y no me vayan a preguntar de que va la “X”.

Sin Siquiera Conocerte.

Camino. Camino acompañado intentando prolongar un momento, la compañía de alguien, la sensación de no estar sólo. Es sólo una cita ¿Cuántas he tenido en el último mes? ¿Tres? ¿Cuatro? ¿Cuántas en el último año? Intento convencerme que quizás sólo esta vez no estoy  arrojando perlas a los cerdos. ¿Hay un futuro? ¿Una probabilidad? ¿Un número racional que encierra las reacciones bioquímicas que mi sistema nervioso necesita para hacerme sentir feliz? ¿Completo? ¿Dichoso? ¿Cuál es ese número racional? ¿Existe? No puedo prolongar más el momento, es hora de la despedida. Un saludo de agradecimiento, una mirada perdida en la desidia, sin rastro de lujuria, me dice que por mucho que intente convencerme de lo contrario, sólo estoy soñando, de nuevo, como todos los días, como siempre. Una parte de mi se quedó en la velocidad de una curva, con los ojos empapados del rocío de la mañana, mirando hacia adelante. Entonces apareciste tú. El azar, la suerte, las posibilidades matemáticas jugando para mi, aún sin saberlo. Estoy cerca a ti, las seis de la tarde, no nos queda de otra que compartir nuestro espacio. Me hablas, criticas el caos, a los seres anónimos que rompen las reglas escritas y sin escribir… estoy de acuerdo contigo, quiero estar en esta conversación. Sigues hablando, detalles, experiencias, trabajo, escucho atento, puedo identificarme contigo, pero sólo presto atención al mensaje explícito, ignoro el mensaje furtivo detrás de tus palabras. ¿Eres así con todos? ¿Compartes así con todos? ¿O es sólo conmigo? Mis incertidumbres aparecen como libélulas en el aire después de llover. Sigues hablando, ríes, yo río contigo, pero es demasiado tarde, tu estación es la siguiente y yo lo sé. Alarmado intento buscar la manera de volverte a ver, la probabilidad matemática, el número racional que nos vuelva a poner en el mismo espacio, al mismo tiempo, sin presiones, ni plazos, ni obligaciones. Busco la manera, la busco, en serio. Las puertas se abren y te tienes que ir, me dices dos frases que yo, perdido en mis pensamientos, no logro escuchar. ¿Qué dijiste? Nada, una tontería nada más y te ves, tal como llegaste, te vas, para siempre, quizás. De nuevo intento convencerme que hice lo correcto, no miro atrás, sigo y sigo adelante, sin detenerme, pensando en la en la coincidencia, en la conveniencia, en mi cobardía, en la oportunidad ahora perdida en el laberinto sin salida del azar. Ni un teléfono, ni una dirección, ni un nombre. Nada. Ya es tarde. ¿Cuántos segundos fueron? Los suficientes para enamorarme de ti, sin siquiera conocerte.