¿Es “Matrimonio” La Palabra Correcta?

Y luego de dos debates bastante “peculiares” en el congreso de nuestra amada República de Colombia, donde se escucharon desde propuestas de matrimonio a Avianca hasta términos tan originales como “sexo escatológico” se terminó de hundir el proyecto de ley que permitiría el matrimonio entre parejas del mismo sexo.

En un primer debate que nada tendría que envidiarle a capítulo de “Dejémonos de Vainas” los congresistas que rechazaban el proyecto se agarraron de argumentos tan ridículos como el de que de aprobarse el proyecto la gran perdedora sería la mujer, o el de que se aumentaría la violencia sexual en los niños entre otras barbaridades que sólo muestran que en Colombia elegimos a un montón de ignorantes para sentarse en ese congreso que se supone debería representar al pueblo.

Son tan ridículos los argumentos que dan en el congreso personajes como el senador Gerlein, que la parodia no se hace esperar.

A mi modo de ver las cosas este debate no fue un debate sobre la igualdad de derechos, como se suponía debía ser, sino un debate sobre una estúpida palabra: Matrimonio. En ese congreso nadie parecía tener problema con que las parejas del mismo sexo formalizaran su relación, no, no, no, el problema era que quisieran llamar a esa unión matrimonio, ese era el meollo del asunto. Ese es el problema que surge cuando se mezcla la religión con la ley.

Y Jesús, que no era ningún bobo retrógrado como nos hacen creer Roberto Gerlein y Alexandra Moreno Piraquive, dijo que “Al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios”  palabras muy sabias cuyo significado es que las cuestiones políticas no se deben mezclar con cuestiones religiosas ahí si que como dice la sabiduría popular “Cada loro en su estaca”. En Colombia se nos inculca desde pequeños, sea cual sea la religión que practiquemos que el Matrimonio es una unión de un hombre y una mujer bendecida por Dios. Ahora con esa programación metida en la cabeza, es difícil desligar esa definición del matrimonio civil que es, sin lugar a dudas, un concepto completamente distinto.

El error aquí consistió en adoptar una palabra tan profundamente ligada a la mentalidad religiosa, como lo es Matrimonio, dentro de nuestros códigos legales. Puede ser que el Matrimonio sea una institución civil desde los tiempos de la antigua Roma, pero por 1500 años fue el sacramento favorito de la iglesia y eso eco resuena tan fuerte hoy día que aún se hunden proyectos de ley por su causa.

“Matrimonio” no es la palabra correcta para designar uniones, ya sea de hombres con mujeres, hombres con hombres, mujeres con mujeres, o aliens con depredadores … al menos no en este país donde todo, hasta el día de la yuca lo quieren santificar a punta de marchas y eucaristías. Así como a los recién nacidos no se les pide la Partida de Bautismo, sino el Registro Civil, y como a los muertos no se les expide un Certificado de Extrema Unción sino un Certificado de Defunción, así mismo la unión de dos personas (naturales, no jurídicas, no vaya a usted a casarse con Avianca) no debería recibir ese apelativo. Sea como sea que lo quieran llamar, vinculo marital, unión civil, unión conyugal… Matrimonio no es la palabra adecuada.

“Yo no le propuse unión civil a ella” dice este cartel. ¿Por qué la palabra matrimonio es tan importante, cuando es una institución en franca decadencia?

En cuanto a la adopción, en un país donde la sexualidad irresponsable conduce a miles y miles de nacimientos no deseados cada año, que una pareja, sea cuál sea su orientación sexual, decida darle la oportunidad a uno de estos niños no debería rechazarse tan a la ligera. Por supuesto que hay que hacer seguimientos ¿Pero por qué negar esa posibilidad? ¿Prefieren que se imponga la cultura del aborto entonces? ¿Qué acaso el ICBF no está para verificar si una pareja está en capacidad económica y emocional de adoptar? Esas son las preguntas que nos deberíamos estar haciendo en lugar de pelear por una tonta palabra. Después de todo ¿Cuál es el afán por pertenecer a una institución que hace años está en decadencia? No quisiera creer que todo este alboroto es porque quieren matrimonios por lo civil, porque por la Iglesia no pueden. Si es así creo que el objeto de tanta lucha y tanto clamor no es más que  pura y simple ilusión.

¿Qué Fue Lo Que Ganó Nicolás Maduro?

Sin Sorpresas. Con esas dos palabras se puede resumir los resultados de las elecciones presidenciales en la República Bolivariana de Venezuela, ayer 14 de Abril.

A las 10:47 de la noche, hora de Colombia, Tibisay Lucena, encargada del Consejo Nacional Electoral en el vecino país, entregó los resultados que con un 50,1% de los votos daban como ganador a Nicolás Maduro, dejando en un segundo lugar al candidato de la oposición Henrique Capriles con un 49,07%.

A diferencia de la elección anterior, donde la unión de las diversas facciones de la oposición daba espacio a la esperanza, en esta de un modo u otro ya estábamos resignados a lo que iba a pasar.  Ya sea por los intereses oscuros que se manejan en la CNE, o sencillamente porque los chavistas en Venezuela son más, la victoria de Nicolás Maduro era una victoria anunciada.

Ahora la pregunta que surge es ¿Qué fue lo que ganó Maduro en realidad? Para empezar ganó la desconfianza de sus copartidarios. El hecho de que en comparación con la elección anterior, Maduro haya perdido casi 800.000 votos genera nerviosismo entre la élite chavista que pegados de la teta de PDVSA no se imaginan otra manera de sobrevivir que ganarse sueldos altísimos a cambio de insultar a los detractores del pseudo-socialismo de Chávez.

¿Qué más ganó Maduro? Pues problemas. No es que me alegre que Henrique Capriles haya perdido, pero si me tranquiliza que el el terremoto económico que se aproxima en Venezuela va a ocurrir en el mandato de Maduro, no en el de Capriles. Hasta los chavistas más acérrimos están de acuerdo en que las cosas no son color de rosa en la economía del país, y es que ¿Qué economía aguanta tener a la mitad de su población feliz de la vida mientras el gobierno les paga por no hacer nada? Casi que uno se siente tentado a irse a Venezuela, pedir la ciudadanía (como muchos compatriotas lo han hecho) e inscribirse en el comando chavista más cercano… Casi. Y digo Casi porque ese esquema de comprar a la población con prebendas universales es insostenible en el tiempo y está a punto de destruirse como un castillo de arena en medio del huracán económico que se avecina.

Por último se pude decir que Nicolás Maduro ganó lo que siempre había anhelado luego de años de estar a la sombra de Hugo Chávez, de ser su lamesuelas número uno, de estarle besando el trasero y dándole la razón en todas las bestialidades que decía.

Desde ya empieza la cuenta regresiva para el momento en que Nicolás Maduro se le va a voltear a sus compañeros chavistas, ya Diosdado Cabello llamó a “la reflexión” , lo que indica que si bien es chavista, sus lealtades no están con Maudro. El colbón que mantenía unido el chavismo ya pasó a mejor vida y ese grupo político permaneció unido por la ambición desmedida del poder, pero ahora que se termine de enfriar el cadaver de Chávez y que se pase la calentura de las elecciones, es cuestión de tiempo para que empiecen las luchas de poder y el inevitable desmembramiento entre el gran número de auto-proclamados sucesores del “comandante presidente”.

Para mi ahora sólo es cuestión de esperar y ver.

Actualización 15/04/2013 9:24 p.m.

No habían pasado ni 20 horas después de que se diera a conocer a Venezuela el resultado irreversible de las elecciones más cerradas en la historia de ese país y Nicolás sigue ganando… pero la desconfianza de su pueblo. En lugar de acatar las recomendaciones de Henrique Capriles y a sus mismas declaraciones la noche anterior, ha decidido apresurar el trámite donde se le proclama presidente electo. ¿Cuál es el afán Nicolás? ¿Tienen algo que ver con los montones de votos echados a la basura en varios estados?

¿Qué fue lo que ganaste Nicolás?

El Fantasma de Hugo Chávez.

Traducción libre del artículo “The Ghost of Hugo Chavez” escrito por William J. Dobson para Slate.

Cómo la ideología económicamente desastrosa, pero políticamente efectiva de Hugo Chávez, rondará al país que llevó a la ruina.

Incluso antes de morirse, Hugo Chávez ya se había convertido en un fantasma. Una calma extraña y desconocida se había apoderado de Venezuela por semanas, mientras la gente esperaba escuchar la voz del presidente que había sido parte de su diario vivir por casi 14 años. Chávez le hablaba constantemente a los venezolanos, cada dos días en promedio, en los primeros once años de su mandato. Sus intervenciones, que por lo general eran improvisadas, se extendían por más de dos horas. Si se sumaran todas estas horas, que además las cadenas de radio y televisión estaban obligadas a transmitir, alcanzarían 54 días. Días, completos de 24 horas.

Y fue entonces que llegó el silencio. La última vez que los venezolanos escucharon a su presidente fue el 8 de diciembre de 2012, cuando anunció que retornaría a La Habana para su cuarta operación de tratamiento para una recaída de cáncer. Chávez no retornaría a Venezuela hasta el 18 de Febrero de este año, llegando a escondidas al hospital militar de Caracas a la mitad de la noche (sus consejeros luego admitieron que no podía hablar por causa del tubo que había sido insertado en su traquea para ayudarlo a respirar). Chávez había hecho su camino de regreso a su hogar, pero él nunca regresó en realidad. Estaba presente, pero no era visible. La misteriosa calma sólo se rompió con el anuncio hecho por el Vicepresidente Nicolás Maduro, el Martes por la tarde, que el presidente de 58 años había fallecido.

¿Qué le legó Chávez a sus compatriotas venezolanos? Los hechos son inconfundibles: El rico país sudamericano está en ruinas. Su tasa de inflación, su déficit fiscal y su creciente deuda se encuentra entre las más grandes del mundo. A pesar del incremento en los precios del petroleo, la infraestructura del país está destartalada (las fallas de energía y los apagones son comunes) y es mucho más dependiente de las exportaciones de crudo que cuando Chávez llegó al poder. Venezuela es el único miembro de la OPEC que sufre de escasez de productos de primera necesidad como la harina, la leche y el azúcar. El crimen y la violencia se dispararon durante los años de Chavez. En un fin de semana promedio hay más asesinatos en Caracas, que en Baghdad y Kabul combinados (en 2009 hubo 19133 asesinatos en Venezuela, cuadruplicando los índices de la década anterior). Cuando las espeluznantes estadística no mejoran, el gobierno de Venezuela simplemente dejaba de publicar las cifras.

La ideología política dejada por Chávez, el “Chavismo”, fue un fracaso verificable para el pueblo de Venezuela, pero Chávez nunca falló. A pesar de los pobres resultados de su gobierno, la plataforma política del Comandante aseguró otros seis años en su oficina, con una victoria decisiva de 11 puntos, hace sólo cinco meses. ¿Será Maduro, su sucesor seleccionado, en conjunto con sus compinches, capaces de retomar todo donde Chávez lo dejo?

Sus sucesores estarían en mejores condiciones si Chávez hubiese sido un típico “hombre fuerte” sudamericano. Pero él no fue solamente otro caudillo que llenaba urnas y acorralaba enemigos. Cómo describí en mi libro “La curva de aprendizaje del Dictador”, la regla de Chávez fue mucho más sofisticada que el de los típicos regímenes de mano dura. Cómo muchos líderes autoritarios, Chávez centralizó todos los poderes para su uso personal. Poco después de tomar posesión de su cargo en 1999, ya controlaba cada rama del gobierno, las fuerzas armadas, el banco central, la compañía estatal de petroleo, la mayoría de los medios y cualquier sector productivo que el deseara expropiar. Pero Venezuela nunca experimentó abusos masivos de los derechos humanos. Los disidentes no desaparecían a mitad de la noche, y a pesar de todo el amor que Chávez profesaba por Fidel Castro, su régimen nunca fue tan represivo como el de la dictadura tropical de Castro.

Y a diferencia de Castro y otros autócratas, Chavez no le temía a las elecciones. El las aprovechaba. La mayoría de los líderes de oposición te dirán que las elecciones en Venezuela son relativamente transparentes. El problema no es el Día de las Elecciones, el problema son los otros 364 días. Más que llenar urnas, Chávez entendió que podía manipular el campo de juego, lo suficiente para hacer casi imposible derrotarlo. Fue entonces, que los esquemas de distritación del régimen, mágicamente diseñados, hicieron lucir como juegos de niños a aquellos del sur de los Estados Unidos. Las arcas de campaña de Chávez eran alimentadas por oscuros fondos, respaldados por billones de ganancia petrolera. El dominio mediático del gobierno, ahogaba a la oposición. Los políticos que parecían ser fuertes, sencillamente eran impedidos para aspirar al cargo. Y en el partido de gobierno se volvieron expertos en usar el miedo y la intimidación selectiva para apisonar los votos. Chávez tomó un mensaje populista y lo unió con un esquema autocrático que le permitió consolidarse en el poder. El efecto final de los años de Chávez fue paradójico: con cada elección Venezuela perdía más de su democracia.

Tal como pasó con el “Che” Guevara, la cara de Chávez puede que aparezca en camisetas en las décadas que viene, pero el Chavismo como proyecto político no es posible sin Chávez como fuerza orientadora, en realidad no había una esencia real más allá del hombre. ¿Cuál es su definición? Populismo, socialismo, militarismo, xenofobia, nacionalismo, marxismo, antiamericanismo, lucha de clases, revolución bolivariana, desórdenes, corrupción, colapso financiero… depende de que lado estés. Siempre fue una amalgama, nunca algo puro, claro o fijo. Si tuvo algún poder de permanencia, no fue porque ayudara a Venezuela a construir algo perdurable. De nuevo, el país está en ruinas. Más bien, el Chavismo sólo sirvió para mostrar al hombre que proponía; un hombre cuyos orígenes humildes y personalidad carismática ayudó a forjar una conexión con la pobreza del país, una población que había sido largamente excluida de la política. Un hombre cuyo estilo, voz y métodos eran tan impredecibles que a sus oponentes les tomó más de una década entender a lo que se estaban oponiendo.

La pregunta ahora es “¿Qué sigue?”. De acuerdo con la constitución, el gobierno debería convocar a elecciones dentro de los próximos 30 días. Si eso sucede, el Vicepresidente Maduro se enfrentará a Henrique Capriles, el lider de la oposición que perdió con Chávez el Octubre anterior. A pesar de su derrota en las elecciones, Capriles es un contendor fuerte que ha derrotado dos veces a altos oficiales del gobierno Chávez en elecciones estatales. Aún así, si las elecciones se hacen de acuerdo al calendario, la mezcla de dolor y nostalgia por el líder caído del país le dará la victoria a Maduro.

¿Cómo responderá el Presidente Maduro a las críticas condiciones que heredaría? Cuando Chavez enfrentaba la crítica por una de sus fallas gubernamentales, su carisma y conexión con los votantes permitía que la culpa cayera a los pies de sus ministros (durante los primeros 10 años del gobierno de Chávez, cerca de 200 ministros circularon en su gabinete). Maduro carece del ingenio y de los reflejos del Comandante, incluso puede que no esté principalmente preocupado por mantener a la oposición a raya. Él sabrá que hay muchos políticos de su propio bando que no vacilarían en tomar ventaja de la situación al primer error suyo.

Todo esto se podría traducir en un palacio presidencial inseguro, paranoico y hasta agresivo. De hecho, en la declaración que hizo informado de la muerte de Chávez, Maduro no perdió el tiempo en agarrarse de chivos expiatorios muy extraños y políticamente cargados. ”Nosotros no tenemos ninguna duda y llegará el momento indicado en la historia en la que se pueda conformar una comisión para investigar la enfermedad”. dijo Maduro el Martes “Ya tenemos muchas pistas sobre estos. Esto es un asunto muy serio que tendrá que ser investigado por un comité especial de científico”. Maduro también anunció la expulsión de dos agregados militares estadounidenses y acusó a Estados Unidos de tratar de desestabilizar el régimen.

Las palabras combativas, las advertencias de intervención militar estadounidenses y extrañas teorías de conspiración para aumentar la sospecha y la desconfianza, siempre fueron ingredientes básicos de la retórica chavista. El miedo ahora es que esta mezcla de bravuconería e inseguridad pueda mutar de manera impredecible en las manos de cualquiera de los compinches que sucedan a Chavez. En un país polarizado como Venezuela, tener figuras políticas que le digan a sus seguidores que la gente con la que están en desacuerdo son responsables de la muerte de su querido líder, es lo más parecido a arrojar un fósforo encendido a montón de gasolina.

Caracas permaneció en calma el Martes por la noche, pero la calma podría ser fugaz. En los próximos días y semanas, es de esperar que los herederos políticos de Chávez continúen arrancando páginas de su libro de canciones, pero ya nosotros sabemos que ninguno de ellos puede cantar en un tono como el de Chávez.

Las cursivas son mías. 

Carta Póstuma a Hugo Chávez.

Dicen que tu vida se apagó un martes de marzo, en plena cuaresma, a mitad de la tarde; que antes de morir tus ojos pudieron ver desde lejos el verde de las colinas de tu querida Caracas, aquella selva de cemento y esperanzas que tantas veces se movió para demostrarte tu apoyo, para cubrirte la espalda, e incluso también para contradecirte, aunque tu no quisieras escucharlos.

¿Habrás muerto allí Chávez? ¿O acaso perdiste la vida lejos de allí, cerca de los vestigios coloniales de La Habana, de los hoteles de lujo legados al pueblo? ¿Fue así, Chávez? ¿Acaso tu planeaste todo? ¿Previste el fin de tu tiempo en la tierra y decidiste actuar, comprándole tiempo a tus aliados? ¿Fue así Chávez? ¿O ni siquiera estabas consciente de lo que ellos hacían en tu nombre?

Te fuiste, sin despedirte, porque pensaste que regresarías, en pie y fuerte, como siempre… pero hay algo que tus seguidores y tus aliados nunca te enseñaron… que en la vida también se pierde y que la batalla más grande no son contra imperios de fantasía o contra conspiradores ocultos en las paredes, sino que la batalla más grande y la que estamos más propensos a perder es la que tenemos día a día con nosotros mismos… con nuestro cuerpo… con nuestro corazón.

Te respeto Chávez, a tu modo fuiste grande y dejaste tu huella impresa en la mente de millones de personas, fuera y dentro de tu país. Se que no eras el villano de la historia, o al menos se que no te gustaba creer eso. Creías ser el héroe, el defensor de los indefensos y el protector de los desamparados. ¿Pero a que costo lo hiciste? A costo de tu propia cordura… de tu prudencia, de tu inteligencia…

¿Dónde estaban esos enemigos que decías danzaban a tu alrededor esperando el momento propicio para destruirte? ¿Dónde estaban tus amigos, por los que dejaste de ayudar a los tuyos para regalar la riqueza de tu patria? ¿Dónde? ¿Los viste preocupados por ti, o por el dinero de tu país? ¿Los considerabas tus amigos?

¿Por qué nos hiciste tanto daño? ¿Nos odiabas por no aceptarte, como todos lo hacían? ¿Por haber elegido un camino diferente? ¿Por eso querías probar con nosotros, con Colombia, tu país hermano, tu capacidad para destruir, para combatir para pelear…?

Te sentaste en tu trono y nadie te pudo quitar, pero te quedaste sólo sospechando que al final, cuando todo acabara terminarías muerto y tus ideas se destruirían a si mismas, al igual que tus seguidores y amigos fieles, de aquellos que sabías estaban contigo sólo para comer de las migajas que caían de tu mesa, de los que te sonreían por delante, pero que en secreto deseaban lo que te sucedió hoy.

¿Te daba miedo el olvido? ¿O la muerte? Sólo el tiempo dirá si lograste derrotar el olvido, porque hoy la muerte te ha dado una lección, al igual que Dios lo hizo alguna vez cuando decidiste desafiar Su poder y las tormentas tocaron tus costas… no importa lo poderoso que seas, a quienes has ayudado, a quienes has lastimado, a quienes has insultado, amado, querido, odiado o vituperado… de la muerte no podías escapar.

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Te fuiste Chávez y con tu partida dejaste la duda de lo que sigue ¿Será la muerte en un caballo blanco galopando sobre la sangre de tus coterraneos? ¿O será la esperanza flotando por los aires de un nuevo país donde el cariño no esté condicionado a tus ideas?

Te irás, acompañado de miles, de aquellos a los que llegaste, de aquellos a los que sacaste del olvido… pero aún así ten en cuenta que los mejores hombres del mundo nunca  discriminaron a nadie, algo que tú en tus resentimientos si hiciste.

Es hora de que termines tu paso en la tierra, donde rompiste todas las expectativas y dónde demostraste que aún en el paraíso de la desigualdad es posible llegar a lo más alto. Es hora de decirte adiós para siempre en medio de las lágrimas de aquellos a los que amaste y en la alegría de aquellos a los que humillaste hasta la voz no te dio para más.

Quizas fuiste un gran hombre, pero nunca fuiste un buen presidente, si me equivoco o si por el contrario te equivocaste tú, eso es algo que la historia decidirá dentro de muchos años, cuando ya de nuestros cuerpos sólo queden…. los huesos. Y en tu caso… los recuerdos.

¿Aún Hay Democracia En Venezuela?

Hoy, 10 de Enero de 2013, el régimen chavista en Venezuela sufrió el más duro golpe en estos 14 años de gobierno dictatorial. Y no fue un golpe propinado por la oposición, por los pitiyanquis o por el imperio capitalista, a quien Chavez y todo su séquito de seguidores culpan de todas las desgracias habidas y por haber. No, este golpe se lo han dado ellos mismos y si aún queda algo de sentido común en Venezuela será el principio del fin no solo de Chavez sino del chavismo.

Si la mitad de los rumores son ciertos, Hugo Chavez está en un estado crítico con muy pocas posibilidades de regresar al poder. En el mejor de los casos está conectado a una máquina que respira por él, inconsciente, ajeno de todo lo que sucede en su país, en ese país al que tantas alegrías y tristezas le ha dado y que tanto lo ama y que tanto lo desprecia.

Haciendo caso omiso a los lineamientos del mismo Chavez y aprovechando que todos los estamentos institucionales de Venezuela están infestados de chavistas han acomodado la constitución para favorecer ni siquiera al postrado presidente, sino al vicepresidente Nicolás Maduro, que ya se había tardado en mostrar las uñas para tomar el poder.

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Nicolás Maduro encontró la oportunidad perfecta para usurpar el poder que el pueblo le otorgó a Hugo Chavez (eso si las elecciones del año pasado no fueron un fraude).

Es bastante curioso que Hugo Chavez no se haya vuelto a comunicar, sino a través de Nicolás Maduro, mucho más que nadie lo haya visto hace varias semanas, a excepción de Nicolás Maduro. ¿Qué oculta el vicepresidente? ¿Qué Chavez está muerto? ¿Qué no volverá a gobernar? ¿Es Eso?

La figura de Chavez es la única que mantiene unido el rompecabezas político en Venezuela y en caso de que desaparezca, muy pronto sus subalternos políticos van a despedazar el chavismo como perros hambrientos detrás del hueso político del vecino país. El discurso de odio y venganza, ese discurso de destruir a todo aquel que se niega a arrodillarse frente a un retrato de Chavez tarde o temprano se traducirá en violencia y quiera Dios que no suceda lo que sucedió en Colombia, donde nos hemos desangrado por medio siglo por la inmadurez política de nuestros ancestros.

Nicolás Maduro quiere gobernar, pero necesita a Chavez para lograrlo, así esté postrado en una cama sin decir ni una palabra. Lo importante es que este vivo para el poder asumir, luego de manipular todas las instituciones políticas en Venezuela.

Quisiera que no me importara un comino lo que sucede allá, después de todo no es mi país y el hecho que hayan elegido no una, ni dos, sino tres veces al mismo resentido como presidente no es que despierte mis más amplias simpatías para esa nación, pero por desgracia lo que afecta a Colombia afecta a Venezuela y lo que afecta a Venezuela afecta a Colombia.

Nicolás Maduro y todo el régimen chavista, sin Chavez, creen que están haciéndole un bien a su país, o al menos eso quiero creer yo. No quiero pensar que hacen todo lo que hacen es por puro gusto morboso y sádico, pero lo único que han logrado es meterle más presión a una olla que ya está a punto de reventar exacerbando los ánimos del pueblo contra un enemigo que se inventaron para alimentar sus interminables discursos. Quieren convertir al pueblo en un garante violento de su poder.

Pero no todo está perdido para Venezuela, el pueblo venezolano NO son los chavistas corrompidos por años de chantaje en forma de asistencia social, el pueblo venezolano también incluye a todos los que tuvieron las agallas de pararse firmes y pedir un cambio, los mismos que votaron por Capriles, los mismos que a pesar de años de presión política, de persecución y de estigmatización siguen pensando que hay otras formas de gobernar a Venezuela, no tanto en cuanto a la aproximación ideológica, sino en cuanto a la manera de tratar a sus compatriotas, una política diferente a la política del odio implantada por Chavez.

Hoy no comienza un nuevo periodo presidencial, Chavez no juró ante la Asamblea Nacional, lo que empezó hoy fue una extensión ilegal del periodo presidencial 2007-2013 en cabeza de un individuo de intenciones oscuras, un mentiroso de la talla de Nicolás Maduro, que sin un voto es ahora el presidente de facto en Venezuela. La gran pregunta que queda es ¿Aún hay democracia en Venezuela? No se ustedes, pero a mi después de todo esto, me parece que no.

El ABC de la Reelección del Procurador.

La noche del 27 de Noviembre de 2012 será recordada como la noche en que el congreso de la muy distinguida y cercenada República de Colombia eligió al jurista santandereano Alejandro Ordoñez Maldonado como Procurador General por tercer periodo consecutivo. Ordoñez es famoso en el país, no tanto por sus indiscutibles logros sino por tener más haters que Justin Bieber y One Direction juntos. Pero aunque es cierto que sus posiciones respecto a ciertos temas son bastante controversiales, también lo es que el 99.97% de los que hablan pestes de él en las redes sociales no tienen ni idea de lo que implica dicha reelección.

Aunque usted no lo crea, la función de la Procuraduría va más allá de emitir el certificado que piden siempre con la hoja de vida.

Si usted elige al azar un hater de Ordoñez y le pregunta “¿Qué es la Procuraduría?” tenga la plena seguridad que la respuesta va a ser algo como “Es la oficina donde uno va a sacar el papel para la hoja de vida”. Pero no, las funciones del procurador van más allá de emitir el dichoso documento, que para su información se llama Certificado de Antecedentes Disciplinarios. Utilicemos este certificado para explicar mejor qué es la procuraduría y para qué sirve.

Cuando usted mete una hoja de vida, sobre todo en un estamento público, el dichoso certificado que usted consigue en cualquier café Internet por el módico valor de 2000 pesos, demuestra no tanto si usted se las ha tirado de vivo con los recursos públicos, sino si alguien lo ha pillado. Ahora la función del procurador es esa, pillarse a los que de una u otra manera afecten los intereses de los ciudadanos del común. Sí, aunque usted no lo crea (porque prefiere desinformarse con los tweets de Iván Cepeda y Daniel Coronel) la procuraduría está para velar por los intereses de los ciudadanos. Pero usted se preguntará ¿Pero para eso no está el congreso, el presidente, la corte suprema, la corte constitucional y el otro mamotreto de cortes? Pues sí, pero la constitución le ha otorgado a la Procuraduría esa función específica.

Si usted no cree que esa sea la función de este estamento público, nadie lo va a culpar, de hecho antes de que Ordoñez aterrizara en ese puesto, los que se habían sentado en esa silla sólo iban al edificio de la carrera Quinta a ganarse su sueldo haciendo las veces de marioneta de la entidad pública que lo ternó. Sí, eso es otra cosa. El congreso elije al Procurador de una terna, es decir tres candidatos, uno del presidente (Juan Ma), uno de la Corte Suprema (Los que odian a Uribe) y uno del Consejo de Estado (¿?).

Más de uno quedó con la jeta abierta cuando la pro-izquierdista Corte Suprema de Justicia nominó a Ordoñez como candidato, adelantadose al mismísimo presidente Santos que ya había manifestado que lo iba a nominar él. Como Santos tenía, por ley, que nominar a alguien y no podía hacerse el loco (como la Corte Suprema con la elección del Fiscal General hace un tiempo) eligió a la ahora famosa María Mercedes Lopez, pero ya todo el mundo sabía que Santos apoyaba a Ordoñez y la suma de votos de anoche lo demostró.

Personajes de corrientes políticas tan disímiles como Piedad Córdoba y Andrés Felipe Arias han sido sancionados fuertemente por Ordoñez.

¿Pero por qué la Polo-Corte Suprema y el Presidente Santos muestran tanto apoyo por Ordoñez, a pesar de que no es precisamente el favorito de la horda twittera? La respuesta es simple. Ordoñez ha sido el único Procurador General en la historia de Colombia que se ha tomado en serio su trabajo. La última vez que revisé Ordoñez había sancionado con destituciones a 23 congresistas, 14 gobernadores y 188 alcaldes. Ni mencionamos concejales, diputados, contralores y hasta personal de la misma procuraduría porque no nos alcanza wordpress para escribirlos.

Y no es que Ordoñez esté liderando una cacería de brujas, es que sencillamente en nuestro país las cosas están así de podridas. Los que acusan al procurador de estar parcializado como que no recuerdan que así como destituyó a Piedad Córdoba dos veces (jajaja) por sus vínculos con las FARC y por andar financiado campañas siendo funcionaria pública y al hermanito de Samuel Moreno,  también cayeron Sabas Pretelt, Jorge Noguera, Alonso Salazar y Andrés Felipe Arias provenientes del Uribismo.

Estas sanciones contemplan no solo la destitución del cargo, sino la muerte política temporal del individuo, en algunos casos, como el de Doña Piedad que tendrá que esperar hasta el 2030 para volver a aspirar al congreso.

Una última reflexión antes de terminar. Si bien las opiniones del Procurador son cuando menos, bastante controversiales, ha sido un bien funcionario. Es una fuerza positiva para el país. Ha trabajado y desempeñado su cargo a pesar de la presión mediática más preocupada por darle de que hablar a los usuarios de twitter, que en ver un mejor país. El país tiene que empezar a arreglarse lentamente. No se puede tener todo al mismo tiempo. La corrupción es un problema 1A en Colombia, todos aquellos debates semi-tabúes pueden esperar.

Si yo fuera el Procurador Ordoñez así estaría luego de ser reelegido por tercera vez, pese a los comentarios en las redes sociales.

PD: Los que acusan a Ordoñez de influenciar desde su cargo su propia reelección, eso no es ningún crimen. Para eso se hicieron las reelecciones ¿O es que creen que Obama ganó por su amplia simpatía? Sigan creyendo.

El Fallo de la CIJ sobre San Andrés (Para Dummies)

Bueno, se nos advirtió, se nos repitió y se nos dijo. Íbamos a perder al ir la Corte Internacional de la Haya y perdimos bastante y más cuando en vista de razones geográficas, históricas y legales lo que perdimos, siempre fue nuestro.

Para entender un poco lo sucedido hoy 19 de Noviembre de 2012, hay que entender primero lo que parece más ilógico ¿Por qué carajos Colombia es dueño de un archipiélago que queda más cerca de todos los países de Centroamérica y de las Antillas que de las propias Costas Colombianas?  La razón es bastante sencilla: en el pasado, el territorio colombiano se extendía hasta bien adentro de América Central.

No era sólo que Colombia era dueño de Panamá, sino que también poseía una extensa costa llamada “La Costa Mosquitia”, en esas épocas usted se podrá imaginar la jungla más inhóspita e inhabitable y también que en esa época ejercer soberanía implicaba unos costos que un país que se debatía en una guerra civil entre liberales y conservadores no se podía permitir. Así que luego de la Independencia de Panamá el territorio continental de la República de Colombia quedó dividido en el país que actualmente conocemos y la Costa Mosquitia en Centro América. Esta doble posesión permitía a Colombia tener una soberanía absoluta en todo el territorio marino entre la Costa Mosquitia y la Costa Caribe actual de nuestro país.

Mapa de Colombia antes del robo perpetrado en conjunto por la CIJ y Nicaragua.

Entonces en 1928 el gobierno de Miguel Abadía Mendez (conservador) decidió irse por lo seguro y ahorrarse unos pesitos y firmo el famoso tratado Esguerra-Barcenas, en el que cedía la Costa Mosquitia a Nicaragua, con la condición de que se reconocieran los derechos sobre el archipiélago de San Andrés y Providencia y sobre todas las aguas que quedaban entre ambos países. En 1930 Nicaragua en el llamado protocolo de 1930 reclamó una porción del mar colombiano , ya que era estúpido que el mar frente a la Costa Mosquitia fuera también colombiano. (Lo estúpido fue haber cedido ese territorio) Colombia le dio la razón y fijaron el famoso Meridiano 82 como limite marino, esto le quitaba ya a Colombia un territorio marino del área de la propia Nicaragua.

Lo que sucedió en 1980 fue el colmo del descaro. Nicaragua, que en primer lugar no tenía derecho ni a la Costa Mosquitia, manifestó que las islas de San Andrés y Providencia estaban demasiado cerca de su territorio continental y demasiado lejos de Colombia , así que empezó su proceso para reclamar este archipiélago, que no tenía ningún fundamento.

Pretensiones absurdas de Nicaragua sobre el Mar Colombiano. Foto de El Tiempo.

En 1999, en vista de la inminente demanda que se venía por parte de Nicaragua, nuestro especialmente imbécil presidente Andrés Pastrana (que al parecer de lo único que sabe es como encaramarse en un avión) decidió que era buena idea a ir a La Haya, quizás solo porque a él le encantaba ir a Europa y eso era una buena idea. ¿Usted se imagina que usted compra una Pizza y regala dos pedazos y luego lo demanden por que no regaló la pizza completa? Bueno eso fue lo que pasó, buscaron a un arbitro para repartir equitativamente la Pizza y Colombia aceptó. Al aceptar un ente arbitral, se estaba admitiendo que algo esta mal repartido. Y ahí fue donde nos jodieron perdimos.

Claro, Nicaragua hizo lo que hace todo el mundo cuando regatea: irse por lo alto. Nicaragua pidió una enorme porción del territorio que se extendía prácticamente hasta al frente de Santa Marta, Barranquilla y Cartagena, de ahí cualquier centímetro que les diera la CIJ de buena gana era ganancia y vaya que ganaron.

La CIJ, que es muy famosa por querer dejar contento a todo el mundo, hoy 19 de Noviembre le cedió buena parte del territorio al este del meridiano 82 a Nicaragua, que incrementa asombrosamente su mar territorial, mientras cercena a Colombia dejando incluso dos enclaves dentro de las aguas de Nicaragua.

¿De quién es la culpa? Pues de nosotros los colombianos, por elegir a unos ineptos como líderes.

Nuevo mapa marítimo de Colombia, luego de la decisión del 19 de Noviembre de 2012 en la CIJ.

El Error Más Grande De Los Colombianos.

A la hora de encontrar la causa de todos los males del país, casi que cada ciudadano tiene una razón, un motivo, un hecho o una circunstancia  que explica por qué “estamos como estamos”. Yo mismo incluso barajé un par de dichas teorías en algún momento, pero luego de varios meses reflexionando y viendo como reaccionan grupos tan diferentes como un grupo de niños de estrato uno y un grupo de viejos de estrato seis, con nada en común excepto el hecho de ser colombianos creo haber encontrado algo muy interesante.

En nuestro tantas veces apaleado y mancillado país nos pasa lo que nos pasa porque no no basamos en nuestro propio criterio para tomar tal o cual decisión sino que nos basamos en lo que hicieron o no los demás.

La frase típica es “si X persona lo hizo, también puedo hacerlo yo” y si tan solo la susodicha acción fuera algo positivo no hubiese problema, pero por lo general siempre es algo negativo y perjudicial.

¿Cuántas personas han servido de testaferros de narcotraficantes por que un vecino o un amigo lo hizo con buenos resultados? ¿Cuántos ingenuos no perdieron la plata, los ahorros de su vida, la casa y hasta el sueldo en las dichosas pirámides solo porque el jefe o uno de sus alternos lo hizo con buenos resultados? Y desde allí los ejemplos son innumerables, la plata fácil y las ansias de estatus en un país donde hay gente que se muere de hambre, de pésima atención (si acaso alguna) en los hospitales y EPS y la falta de criterio propio hacen de este país el bonito vividero (nótese el sarcasmo) que es hoy día.

timochenko santos

La guerrilla es un ejemplo claro de que justificamos las acciones de unos, por las que han llevado a cabo otros.

Y esta situación se ven en todas las regiones, en todos los estratos y en todos los ámbitos políticos, tomemos como ejemplo a la guerrilla.

50 años de ser una piedra en el zapato en el progreso y desarrollo de nuestro país, décadas de asesinatos, sangre y mutilados y la justificación que encuentra más de un incauto al dichoso “proceso de paz” que pretende el badulaque gobierno de Juan Manuel Santos es que los paramilitares también cometieron crímenes  O sea la justificación es porque otros cometieron crímenes igual de monstruosos, entonces hay que perdonarles todo. No me parece.

Pero así es que pensamos en este país. Los políticos piensan que si otros alcaldes, gobernadores, concejales y senadores estafaron las arcas públicas, ellos también pueden. Los universitarios de clase alta piensan que como sus padres y compañeros han mandado a desaparecer a más de uno, ellos también tienen derecho a hacerlo.

Los adolescentes de los barrios marginales creen que como un compañero o un amigo se compró unos tenis de 100.000 pesos asesinando a alguien por encargo, ellos también pueden hacer lo mismo. Los ladrones y asesinos creen que como ha habido otros que asesinan y roban sin que la justicia haga nada, ellos también pueden hacer lo mismo.

Algunas niñas adolescentes creen que como la mitad de las modelos y presentadoras de farándula de este país han llegado a donde están prostituyéndose en la modalidad de prepago, sin que la sociedad les haya hecho pagar el precio, ellas también pueden hacerlo impunemente.

Los estudiantes de algunas universidades públicas creen que pueden salir a la calle a hacer vandalismo, sin que haya consecuencias serias, sólo porque han visto a otros hacer lo mismo y salir victoriosos luego de quebrarle la ventana a un bus que presta un servicio público.

Y así, ejemplos hay muchos. Y si seguimos así, ni la paz, ni el progreso llegaran nunca a esta tierra olvidada por Dios y por la cordura.

Colombia: Visión Guerrillera 2019

Gracias a estos tres personajes, gran parte de la opinión pública en Colombia prefiere “creerle” a las FARC todo lo que digan.

Hay que levantarse de la silla y empezar a aplaudir fervorosamente a Hugo Chavez, a Piedad Córdoba, a Iván Cepeda Castro, a Gustavo Petro, a Fidel Castro, a las Organizaciones No Gubernamentales. A todos ellos un enorme aplauso y un abrazo de felicitaciones. Lo lograron. Luego de 14 años, de millones de dolares procedentes de la riqueza del subsuelo venezolano, de intrigas, mentiras y verdades acomodadas, de cientos y cientos de congresos estudiantiles financiados al ciento por ciento por los petrodólares del vecino país; de cientos y cientos de sindicalistas de todas las ramas del poder público comprados por el dinero que Chavez se ha llevado de Venezuela para comprar adeptos; sí luego de un trabajo arduo lo lograron. Colombia se volteó al lado de las FARC.

Y es un aplauso enorme, porque en estos 14 años de comprar adeptos (entre los más viejos) y lavar cerebros (de los más jóvenes), el mamotreto de mamertos que salen a poner el grito en el cielo cuando alguien habla mal de la guerrilla, lograron que el país no hablara más de los miles y miles de asesinatos, mutilaciones, genocidios, secuestros, violaciones y abusos perpetrados por las FARC en medio siglo de una lucha que ridícula y absurda. 14 años de propaganda sutil y oculta que han logrado que los crímenes y la barbarie de las farc sean mucho menos importantes y escandalosos que las palabras de un ciudadano.

Así es como más de uno salió a darse golpes de pecho, a rasgarse las vestiduras y a echarse cenizas en la cabeza, porque José Obdulio Gaviria planteó una conversación, que ficticia o no, no deja de ser lógica. Gaviria sólo escribió lo que todo el mundo sabe que sucede: el Gobierno Santos hará lo que sea para forzar un proceso de paz con los guerrilleros, y lo que sea incluye mentirle al país descaradamente.

Sea cierto o no lo que escribió José Obdulio Gaviria, sabemos que Santos y sus asesores, entre los que se incluyen muchos simpatizantes de la causa guerrillera, están dispuestos a hacerse los de la vista gorda frente a cada crimen y absurdo hecho violento perpetrado por las farc, porque “hay que creerles”. ¿Por qué hay que creerle a un grupo que lanza cilindros bombas a poblaciones llenas de inocentes? ¿Por qué hay que creerle a un grupo que siembra minas repletas de excrementos para matar a todo el que tenga la mala fortuna de cruzarse con ellas, sea militar o no? ¿Por qué hay que creerle a un grupo que se escuda en absurdos ideológicos para mantener un negocio de miles de millones de dólares con el narcotráfico? ¿Por qué? ¿Por qué tenemos que creerles que esta vez si quieren la paz? ¿Por qué?

Lo que José Obdulio Gaviria y tantos otros vemos es que el precio de la tan llamada paz es que le entreguemos el país en bandeja de plata a las FARC, para que en el año 2019, a 200 años de la independencia definitiva de nuestro país, nuestro país se convierta en una vil copia de lo que hoy es Venezuela, que a su vez es una vil copia de lo que es Cuba. Naciones destinadas al fracaso económico, político y social. ¿Eso es lo que queremos para Colombia? ¿Ser la segunda parte de Venezuela?

Colombia se ha salvado de la chavización que ha sufrido gran parte de América Latina  pero la demora es que monte un aliado suyo en el poder para quedar condenados a décadas de gobiernos decadentes, corruptos y vulgares como en Ecuador, Bolivia y Nicaragua. Pero ya Santos nos lleva por ese camino, por el camino de la transición. No me sorprendería que el próximo presidente, elegido por los viejos comprados y los jóvenes adiestrados, sea de esos que llama a Chavez para pedirle lineamientos y directrices. Que asco.

Es de esa tormenta espantosa que se avecina, del dominio extranjero efectivo por parte de una pseudo-élite política, ignorante e incompetente (apoyada al cien por ciento por la criminal guerrilla colombiana y sus secuaces) que tenemos que estar pendientes, no de si lo que escribió José Obdulio Gaviria es cierto o no. De si El Tiempo puso el grito en el cielo o no. De si quien salió a criticar o no al señor Gaviria.

Para terminar, todos los columnistas del mundo incluyen ficción en sus textos, ahora aquellos que en su vida han cogido un periódico, mucho menos un libro, que fueron los primeros que se llenaron la jeta para hablar pestes de José Obdulio, ni siquiera sabrán la diferencia entre una columna de opinión y una noticia, o entre una columna de opinión y una crónica, entre una columna de opinión y una novela. Y aún así se creen con la autoridad de criticar.

Por ayudar a entregar el país a las ideas de un transtornado y a la furia de un grupo de resentidos narcotraficantes, gracias Piedad, gracias Cepeda Castro, gracias Petro. La historia se encargará de ustedes.

El Malsano Optimismo de la Paz en Colombia.

Hace algunos años pedíamos NO MAS FARC, hoy pedimos que entren al congreso de la república. ¿Qué pasó?

No voy a escribir sobre los diálogos de paz. Ni sobre Timochenko y su banda de criminales, ni sobre Santos y su equipo de sobreactuados. Mucho menos del equipo negociador, ni de Cuba, ni de Noruega, ni de Estados Unidos, ni de Chavez. No. Voy a hablar de nosotros, como pueblo… como colombianos.

Hace más de una década sucedió exactamente lo que está aconteciendo ahora, Andrés Pastrana y sus compinches en los medios de comunicación, nos vendieron la idea de que la paz era ya un hecho, que estaba a la vuelta de la esquina, que sólo teníamos que acceder a un par de puntillos con las FARC, como permitir las pescas milagrosas, cederles un territorio del tamaño de un país europeo y dejarles construir campos de concentración para los secuestrados, para que ellos accedieran a decir que también querían hacer la paz.

El júbilo se apoderó del país, los más escépticos ya hasta hablaban de construir bustos con el nombre de Tirofijo en plena Plaza de Bolivar y convocar a una nueva constituyente, que incluyera a los miembros del asesino secretariado de las FARC. Tal era el optimismo que estábamos dispuestos a perdonar décadas y décadas de sangre, de horror, de muertos, de secuestrados, de mutilados, de torturados, de cadáveres, de tomas a municipios … de miedo. Íbamos a cambiar todo eso por un poco de optimismo. Un optimismo insano basado en fantasías y no en realidades.

Todos sabemos como acabó la historia: Andrés Pastrana pasó a ser el presidente más ampliamente burlado del Planeta Tierra, tanto así que si la sonda espacial Curiosity llegara a encontrar alienígenas en Marte, estos seguramente todavía se estarían burlando de tan inepto presidente. Las FARC pasaron de ser un grupo de montoneros perdularios a uno de los ejércitos mejor dotados, abastecidos y respaldados del mundo, respaldados, por supuesto, por lo más rancio de la izquierda colombiana (Sí, Piedad Cordoba, Gustavo Petro, Ivan Cepeda …) y por nuestro querido vecino del oriente, el señor Hugo Chavez, aunque teniendo en cuenta la lengua de verdulera y los modales del presidente de Venezuela, el título de señor le queda muy grande.

Y Nosotros, los colombianos quedamos viendo el chispero más grande de la historia del universo desde el Big-Bang. Todo el optimismo se fue al suelo, junto con la popularidad de Pastrana y sólo estábamos esperando que la guerrilla se terminara de tomar el país para empezar a cambiar los pesos por los “Tirofijos”  y el nombre de República de Colombia por República Bolivariana Socialista de Colombia-EP.

Afortunadamente alguien llamó a la cordura y la década que siguió sirvió para deshacer en parte el daño irremediable que nos habían hecho Tirofijo y Pastrana con su repugnante proceso de paz en el Caguán.

Hoy, gracias a los millones de petrodólares que Chavez ha invertido en nuestras universidades públicas y privadas, millones de petródolares invertidos en los sindicatos, en la corrupta rama judicial, en los viajes y apariciones en público de los izquierdistas, el país no sólo está empezando a mirar a la guerrilla con buenos ojos (ya hasta los defienden con todo el descaro del mundo). El país se parcializó hacia el lado de la guerrilla. Somos un país ahora de pro-guerrilleros, y teniendo en cuenta que en Colombia ”guerrillero” es sinónimo de asesino, ladrón, pirómano, violador, secuestrador y pedófilo, vamos por el peor camino posible.

De nuevo el país se llenó de optimismo. “Vamos a hacer la paz” algunos dicen. “No vamos a cometer los errores del pasados” señalan otros. “Las cosas han cambiado” “La guerrilla no es la misma” “El tono de Timochenko no es el mismo” … todo una procesión de frases célebres cuya única finalidad es apelar al carácter telenovelesco de nuestra idiosincrasia y convencer al país que necesitamos perdonar y olvidar lustros y lustros de horror y muerte perpetrados por la guerrilla de las FARC.

Cualquiera que sea el resultado de los dichosos procesos de paz, saldremos perdiendo. Si todo es una trampa de las FARC para fortalecerse, nos habrán engañado por enésima vez con el beneplácito del gobierno de Juan Manuel Santos, cuyo propósito NO es hacer la paz, como tanto clama nuestro maquillado presidente, sino sencillamente hacerse reelegir.Si por el contrario es verdad que las FARC van a dejar las armas, eso sólo significa que van a dividir sus fuerzas en un brazo político con los máximos asesinos sentados en nuestro ya repulsivo congreso y un brazo narcomilitar que terminará de sumir en el terror a nuestro país.

En todo caso, no veo la razón de tanta buena vibra, que a todas luces no es más que un optimismo malsano y repulsivo. Si seguimos así de lo próximo que nos enteraremos es del proceso de paz con Garavito y con Laura Moreno. Dios nos ampare.

¿Es con esta clase de sujetos con los que queremos hacer la paz?