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Guía Práctica Para Ver “En el Tornado” (Reseñas X)

Se acerca del fin de semana y con él las películas estreno, que en el caso de mi ciudad se limitan a “Los Indestructibles 3″ (no es broma) y teniendo en cuenta que probablemente y en vista de la falta de opciones decida verme esa película, o esté tan desprogramado que decida verme por fin “Las Tortugas Ninja” (película de la que he huido por semanas),  creo que debería adelantar las reseñas de dos películas que vi la semana pasada que son, en su respectivo orden “En el Tornado” y “Líbranos del mal”.

Empecemos con “En El Tornado” (Into the Storm, por su nombre original en inglés), pero hagámoslo de manera divertida: a continuación una guía práctica para ver “En el Tornado”.

1) Lleve algo que comer: En efecto, los primeros 15-30 minutos de la película son tan aburridos que lo mejor que puede hacer es llevar algo para entretenerse, podría ser (por supuesto) el celular, pero considerando que probablemente alguien quiera verse la película sin que haya un idiota con la pantalla del cel encendida, la comida es mejor opción.

2) Lleve ropa ligera: Luego de los primeros aburridísmos minutos de la cinta, es que empieza lo bueno. Como se trata de una película acerca de un tornado (¡dah!) la mejor manera de “vivir” la película es que sienta algo de frío. Como supongo que no van a ver la película ni en 4D, ni en 5D, ni ninguno de esos efectos ridículos, lleve ropita ligera, así al menos el aire acondicionado cumplirá su labor…

3) Incluya una bebida fría en su comida: Como complemento de las dos primeras recomendaciones, una bebida fría puede ayudarlo a entretenerse en los primeros minutos y a refrescarse más y se sienta más “a tono” con el tema de la película. Dosifíquela apropiadamente, no vaya a ser que le den ganas de orinar en lo mejor de la película.

4) Vea un capítulo de Smallville (preferiblemente el final de la primera temporada): Para que vaya entrando a tono con el romance adolescente de la cinta, mezclado con fenómenos naturales, le recomiendo ver antes cualquier episodio de la serie, pero “Tempest” (de la primera temporada). Luego podrá comparar y sacar sus propias conclusiones. Es en serio.

5) Olvídese de Twister: Obviamente las comparaciones con Twister son inevitables, pero yo le recomiendo que se olvide por completo de Twister cuando vaya a ver la película, así la disfrutará más. Esta es una película de este siglo, Twister… bueno salvo por los efectos y el color, podría haber sido contemporánea de “Lo que el viento se llevó”.

6) No espere una obra de arte: No, “En el Tornado” no es ninguna obra de arte, es una película sumamente entretenida, pero cae en demasiados clichés, afortunadamente supieron escoger los clichés correctos: el intelectual que termina siendo un héroe, el chico malo que termina volviéndose bueno, la gente que se salva a último minuto, en fin.

7) Consuma fibra 24 horas antes: La película tiene momentos de suspenso que mantienen al espectador en tensión, que en caso de no haber consumido fibra, podría ocasionarle estreñimiento por una larga temporada. Ojo ahí.

Este si hubiese sido un buen final para Soraya Montenegro…

8) Lleve guantes: Y sumado con esos momentos de tensión, las secuencias de desastre natural, es decir, cuando usted siente que el tornado está que se lo agarra a usted y no a los personajes, se va a agarrar tan fuerte de la silla o de su actual pareja, que o se lastima usted o la lastima a ella. En ese caso lleve guantes. Seguro solucionarán el problema.

9)  Lleve pañuelos: Y si usted es de los que llora hasta despidiendo un avión de carga, seguramente aquí va a necesitar algunos pañuelos también, sobre todo al final… y no le de pena, igual si hubo gente que lloró con The Fault in Our Stars, usted tiene todo el derecho de hacerlo con esta.

10) No espere a Halle Berry: Algo curioso de esta cinta es que con tanta tormenta y tanto tornado, me pareció que la actriz ganadora del Oscar podría tener alguna participación especial como Tormenta y detener el desastre. Desafortunadamente eso no pasa y nos toca conformarnos con una película de tornados sin super héroes…. :/

Calificación: 4.05/5.00

El Cielo Es Real y Cómo Hacer Una Reseña Un Mes Después De Haber Visto La Película (Reseñas X)

Advertencia: teniendo en cuenta que fui al cine a ver “El Cielo es Real” hace como un mes o un mes y medio (en realidad no tengo ni idea que día fue), las opiniones y recomendaciones de esta nota están sujetas a gran subjetividad, en otras palabras no me paren muchas bolas… excepto en la calificación, esa sí tómenla en serio.

La premisa de “El Cielo es Real” (Heaven is for real, por su nombre original en inglés) es una premisa que se ha repetido infinitamente en la puritana cultura estadounidense  desde que el MayFlower desembarcó en las costas de Massachusetts en 1621: La Fe contra La Razón.

En una población all-american ubicada en lo más rancio del centro de los Estados Unidos, el pastor protestante Todd Burpo (Greg Kinnear) se debate entre sus creencias religiosas y la lógica de la razón en el momento en que su hijo Colton (Connor Corum), luego de haber sido sometido a una peligrosa cirugía, manifiesta haber visto y experimentado el cielo.

La película, que se basa en el libro escrito por el verdadero Todd Burpo y que describe eventos sucedidos en la vida real, no es exactamente el tipo de película que estamos (o bueno, al menos yo) acostumbrados a ver en salas de cine, sino en salas de reuniones de alguna iglesia cristiana afiliada al MIRA.

Hay que reconocer dos cosas en esta película: el argumento y las actuaciones. “El cielo es real” tiene muy claro cuál es su propósito y no pierde el tiempo en divagar con escenas sobrantes y diálogos innecesarios. Las actuaciones son lo suficientemente buenas como para mantener la tensión dramática de la cinta, destacándose Margo Martindale y el niño Connor Corum, aunque el impacto de este último se deba más al factor “ternurita” que a su actuación en sí, pero en términos generales no lo hace mal.

Factor Ternurita.

Habiendo dicho lo anterior y respetando la Libertad de Cultos y todo eso, resulta bastante incómodo comprar una entrada para ver una película que demuestra su bajo presupuesto, con una producción y una dirección que hace parecer a “Los 4400″ como una obra de arte. Y digo “demuestra” porque el bajo presupuesto de una cinta no justifica que se vea barata en pantalla, sino pregúntenle a Quentin Tarantino.

Y pues en una opinión muy personal, me resulta sumamente incómodo estar comiendo crispetas y tomando gaseosa mientras me están predicando la palabra del Señor. Ahí sí como dice el dicho “cada lora en su estaca”.

Calificación: 2.35/5.00

 

El Planeta de los Simios: Confrontación (Reseñas X)

El Planeta de los Simios: Confrontación (Dawn of the Planet of the Apes) pasa de tener el incómodo estigma de ser una secuela-refrito-secuela, a estar en vía de convertirse no sólo en el segundo clásico de la saga, después de la película original de (1968), sino también en todo un clásico del cine estadounidense.

Para empezar, debo decir que los últimos dos blockbusters de la saga del Planeta de los Simios me parecieron ahí…  ni fu ni fa, el refrito de Tim Burton de la película original pasó con más pena que gloria, y la refrito-precuela de 2011 protagonizada por James Franco fue demasiado pop para los estándares oscuros y bizarros de esta saga. Afortunadamente, alguien en FOX llamó a la cordura y cambiaron el director para esta segunda entrega, quedando Matt Reeves (Cloverfield) con la responsabilidad de continuar con la popular saga.

Lo que diferencia a “Confrontación” de su antecesora de 2011 es en definitiva la manera en que abordaron el conflicto central de la película. Mientras que en 2011, el director Rupert Wyatt se basó en la premisa de “Ciencia sin ética conduce al desastre”, Reeves le da un conflicto emocional más dramático al asunto, mucho más interesante que reducir todo a un problema de laboratorios y fórmulas químicas.

La premisa de “Confrontación” es emocional y actual al dejar el interrogante de todo lo bueno y lo malo de lo que somos capaces los seres humanos, a pesar de ser seres inteligentes.

“Confrontación” trata en esencia de dos especies en el mismo nivel de inteligencia (los simios y los seres humanos) y en como ese reconocimiento del futuro como algo tangible conduce tanto a sentimientos nobles como el respeto y la lealtad, como a otros más oscuros, como la traición y la venganza.  Un estudio de sociedades que, además de entretener con una que otra escena inverosímil situada en San Francisco, permite entender porque los seres humanos, siendo tan inteligentes, estamos constantemente en guerra y sino miren como anda los palestinos y los israelíes o los rusos y los ucranianos, o los coreanos y los coreanos…

En consonancia con un mejor guión, una mejor premisa y una mejor dirección en general, esta segunda entrega (?) del refrito de la saga tiene actuaciones mucho mejores, empezando con Keri Russel (¡Felicity!) y Jason Clark, que transmiten mucho más que James Franco y Freida Pinto, con todo respeto. Los efectos especiales, fundamentales en una película donde los simios hablan, sin ser espectaculares, son lo suficientemente buenos para ambientar la película, mucho más si se considera lo bien actuados que están los personajes simios, en especial Caesar (Andi Perkins) y Koba (Toby Kebbel).

Keri Russel y Jason Clark, mucho mejores que James Franco y Freida Pinto en la película de 2011 “(R)Evolución”

En resumen “El Planeta de los Simios: Confrontación” es una película que vale la pena ver y si tiene tiempo, repetir. No todos los días salen a la cartelera películas de las que se seguirá hablando en 5, 10 o 30 años, aunque sea por que dentro de ese tiempo a alguien se le ocurra la maravilla idea de hacer otro refrito de la saga.

Mientras tanto, para la próxima película, quizás en 20th Century Fox quieran ahorrarse unos dólares y contratar a Juan Manuel Santos, que sin necesidad de tanto maquillaje y tanto efecto especial, ya parece y actúa como un simio.

Calificación: 4.55/5.00

Cáncer, Infinitos & The Fault in Our Stars (Reseñas X: Películas)

Shailene Woodley y Ansel Elgort personifican a Hazel Grace Lancaster y a Augustus Waters en “The Fault in Our Stars”.

¿Alguna vez nos hemos sentado a pensar por qué las matemáticas son tan importantes? ¿Por qué en el colegio nos hacían ver más horas de matemáticas que de otras asignaturas más divertidas? ¿Por qué nos hacían pasar horas enteras haciendo ejercicios con números y variables, con decimales e irracionales, con ecuaciones y funciones? Algunos pensarán que era por la necesidad patológica del maestro o la maestra de matemáticas de hacer sufrir a sus estudiantes; otros, mucho más aterrizados, responderán que por la necesidad básica del ser humano de sacar cuentas, no nos vayan a embaucar con las vueltas en la tienda de la esquina; y unos pocos, muy pocos con mentes muy abiertas, responderán que es porque la misma realidad en la que vivimos está escrita con el lenguaje de las matemáticas.

“The Fault in Our Stars” (me rehúso a utilizar el nombre que le dieron en español) es una historia que se basa en un principio matemático para enseñarnos que incluso con el tiempo y las probabilidades en nuestra contra, aún tenemos esperanza.

La película narra la historia de Hazel Grace Lancaster (Shailene Woodley) una chica de dieciséis años, a la que el cáncer le ha arrebatado no sólo la posibilidad de una vida normal, sino la esperanza de sobrevivir más allá del tiempo que cree tener señalado. La condición pulmonar de Hazel la obliga a llevar siempre consigo una bala de oxígeno para evitar que su cuerpo entre shock por una hipoxia general.

En el inicio de la película, Hazel ha renunciado a toda posibilidad de una vida normal y sólo quiere disfrutar a solas de las pocas cosas que disfruta: la lectura y su familia… hasta el momento en que conoce a Augustus Waters (Ansel Elgort), un atractivo muchacho al que el cáncer también ha tocado,pero cuyas ganas de vivir y ser recordado contagian a la introvertida Hazel, iniciando una historia de amor, en la que los villanos no son personas llevadas por la ambición, la obsesión o el deseo, sino las circunstancias de la muerte que se ciernen inexorablemente sobre ellos.

Hay que reconocerlo, la historia de dos amantes condenados a estar separados desde el principio, no por vampiros, ni zombies, ni por vicios extraños, ni por su extraña cobardía, sino para la misma crueldad de la vida es un enfoque ciertamente original que se separa de toda la basura young-adult que emerge como mala hierba tanto en el cine, como en la literatura.

Si he de elegir el aspecto que más me gustó de la película, debo decir que en definitiva es el elenco. A pesar de que ni Woodley, ni Elgort fueron de mi total agrado en la última película que los vi, en esta encajan muy bien en sus roles. La introversión, sarcasmo, inteligencia y resignación de Hazel son muy bien representados por Woodley, pero es Elgort el que se roba el show, no sólo en sus escenas de super encantador niño con cáncer, sino en sus escenas dramáticas, tanto así que me atrevo a augurarle muchísimos premios por su interpretación.

Woodley y Elgort me recordaron mucho a Ewan McGregor y a Naomi Watts en The Impossible, no sólo por la extraordinaria química que muestran en pantalla, sino porque Woodley, al igual que McGregror en la mencionada cinta, hace un buen trabajo con algunos momentos brillantes (quizás el más brillante de la película), pero Elgort, al igual que Watts, se luce durante TODA la película. Quizás hay que darle al director Josh Boone algo de crédito también.

La fotografía y la puesta en escena son adecuadas para el contexto y la intensidad de la historia, evitando cometer el error de las películas basadas en los libros de Nicholas Sparks donde en medio de tanto color chillón y tantos encuadres naturales, termina uno distrayéndose de los personajes y su desarrollo.

Los diálogos son muy inteligentes y no podía esperar menos de una historia escrita por John Green, siendo la parte más importante la de los diferentes infinitos. “Existen infinitos más grandes que otros”, esa realidad matemática (demostrada en 1874 por Georg Cantor) es el tema de una de los diálogos más inteligentes que haya visto en el cine desde… bueno desde siempre. Para alguien que tiene una enfermedad terminal puede parecer que el número de días que le quedan es un número finito, pero la realidad matemática, que entre dos números existen una cantidad infinita de otros números, indica que quizás un número finito de días pueden convertirse en un infinito más, a pesar de tener todo en contra.

Diálogos inteligentes, no esperaba menos de una historia escrita por John Green.

Pero a pesar de todos los puntos positivos, hubo ciertas cosas que no me terminaron de cuadrar en “The Fault in Our Stars”. Primero, la historia es increíblemente predecible, en los primeros quince minutos pude pronosticar con toda exactitud como terminaría, lo cuál me dejó situado en el “¿Cómo?” y no en el “¿Qué”? pasaría al final. Por otro lado, es evidente la intención de los escritores, los productores o el director de darles contentillo a los lectores adolescentes del libro, por lo que la se siente forzada en ocasiones, sólo para fomentar la lágrima fácil. Y por último, lo más irritante de esta película es precisamente el montón de adolescentes tontos que van a la sala de cine creyendo que por haber leído un libro (uno sólo, porque estoy seguro que no se han leído más) se creen los más intelectuales hablando de lo que va a pasar y llorando como magdalenas en la mitad del teatro, sólo para verse mainstreams. Si hubiese sabido eso, mejor espero la versión en DVD.

Una última sugerencia, estudien los conceptos básicos de las matemáticas, porque quizás en la próxima película young-adult que vean, las puedan necesitar.

(Nótese el sarcasmo)

Calificación 4.00/5.00

Maléfica: Cuando Angelina Jolie No Es Suficiente. (Reseñas X)

Hace exactamente once años que fui por primera vez a ver una película en una sala de cines. Hasta ese momento, mi contacto con el séptimo se reducía a las repetidas películas de los fines de semana en los canales nacionales y algunos extranjeros, y excluía por completo las largas filas para conseguir entradas, crispetas o gaseosas. Y desde ese entonces, hasta ahora, Maléfica ha sido la única película Disney que ido a ver sin pensarlo dos veces.

Nunca he sido especialmente tolerante con la cultura falsa, santurrona, mojigata, “apta para toda la familia” del gigante del entretenimiento de Buena Vista Street, sin embargo, luego de meses de una extraordinaria campaña de publicidad, me llamó la atención que por primera vez se centraran en uno de sus legendarios villanos y no en una de sus inverosímiles princesas. Sin embargo, una vez en la sala de cine, comprendí rápidamente que mi indefectible desdén por las películas de Disney estuvo, está y estará siempre más que justificado.

Maléfica es una de las películas con más potencial que jamás he visto, sin embargo a los dos minutos de haberla iniciado perdí todas mis esperanzas. La película utiliza un narrador externo para detallar los sucesos que dieron origen a la villana de “La Bella Durmiente”,  pero en lugar de ser un truco interesante como, por ejemplo, en “El Joven Manos de Tijera”, aquí se torna aburrido por la cantidad de información que presenta antes de los 20 minutos, excediendo por mucho la duración de los diálogos.

El primer Acto, que llamaremos “Maléfica desciende a la oscuridad” era quizás el más importante de toda la película, el espectador debía identificarse con la protagonista y con su decisión de abandonar la luz y sumirse en la oscuridad; pero entre tanto color chillón, tantas hadas y tanta narración esta intención se pierde por completo y sólo queda medianamente sustentada por la actuación de Angelina Jolie en el momento en que su personaje pierde su don más valioso por la ambición de Stefan, el amor de su vida.

El segundo Acto que llamaremos “Maléfica y Aurora” es quizás el más deficiente de los tres que componen la película, precisamente porque se apoya en todo el cliché “apto para toda la familia de Disney”. Maléfica (Angelina Jolie) con el corazón lleno de odio por haber sido vilmente engañada y mutilada, acude a la presentación de la recién nacida princesa Aurora, hija del ahora rey Stefan (Sharlto Copley) en la misma escena clásica hecha famosa por “La Bella Durmiente”, con la diferencia de que Maléfica no condena a Aurora a muerte, sino simplemente a un sueño eterno, hasta que reciba un beso de amor verdadero, a sabiendas de que ese tipo de amor no existe.

Stefan, desesperado envía a su hija con las hadas al bosque para proteger a Aurora de cualquier peligro proveniente de la maldición, pero pronto es evidente que las tres hadas son una mala elección para cuidar a una niña y Maléfica se encarga de protegerla hasta su cumpleaños número 16. Maléfica, en contacto con la dulzura, inocencia y bondad de Aurora (Elle Fanning) decide revertir el hechizo, pero le es imposible.

A partir de este punto, el tercer acto, que podría llamarse perfectamente “Maléfica vs Stefan” se desencadena como una secuencia de acción perfectamente coreografiada, en la que los buenos (con cara de malos) se tienen que enfrentar a los malos (con cara de buenos) para evitar la tragedia que condenaría a Aurora al sueño eterno.

Angelina Jolie Cover
Ya era hora de que regresaras, Jolie.

Maléfica no tiene una premisa clara, salvo quizás la nebulosa idea de que el amor verdadero no siempre está con quien lo esperas, idea que se difumina rápidamente entre narraciones aburridas, diálogos sin sentido, animaciones innecesarias, colores chillones, chistes fáciles y un argumento, que aunque interesante por momentos, resulta incoherente. Lo único que salva a la cinta de ser un desastre total son las actuaciones de Jolie y Fanning, y quizás un poco la de Copley, a quien al parecer no solo han encasillado como villano, sino que hasta le dan el mismo castigo en todas las películas.

Lo realmente positivo de esta película es el retorno de Jolie a la pantalla grande en un rol principal, ya que no la veíamos desde 2010, es un alivio verla de regreso, así sea en una película un tanto mediocre. Al menos, a partir de ahora, su imagen estará asociada para siempre a la de uno de los cuentos clásicos más leídos en todo el mundo, aunque por otro lado, a partir de ahora, no volveré a confiar de antemano en la calidad de una película de Disney.

Calificación: 2.50/5.00