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¡Arde Londres! (Por ahora)

Una sola chispa hizo falta para que ardiera Londres. Imagen publicada por Wilson Hines en Google+

Nunca se imaginaron las autoridades de Scotland Yard (Nombre con el que se conoce la policía británica) que su falla, ya sea por acción o por omisión en la muerte de Mark Duggan, un hombre de raza negra, acusado (algunos dicen que falsamente) de ser pandillero y vendedor de drogas, causaría el infierno monumental en el que se encuentra la capital del Reino Unido desde hace ya más de 3 días, y que ya se extiende a otras ciudades.

No se hicieron esperar las versiones de que Duggan fue el que inició el tiroteo y que lo que hicieron los policías fue defenderse, y que por eso el hombre de 29 años terminó muerto. No sería la primera vez que la policía, abusando de su poder tratan de limpiar cualquier evidencia de sus crímenes cometidos.

Y de hecho el culpable a señalar por todo esto es la misma policía, ya que todo inicio con una protesta por las infamias cometidas por la policía británica en conjunto con la justicia de dicho país: más de trescientas personas han sido asesinadas mientras estaban bajo la custodia policial en Inglaterra y Gales sin que haya habido una condena.

Los cambios ocurridos en el Reino Unido (similares a los que vienen ocurriendo consistentemente en Europa) que imitan el estilo económico de las Américas, donde los ricos se vuelven cada día más ricos, y la brecha se hace cada vez más grande con la clase más baja, la falta de oportunidades de los jóvenes han influido mucho, lejos están los días del estado benefactor que tan famosa hizo a Europa, un socialismo consciente, donde la economía buscaba el bienestar del pueblo, no donde el pueblo quedara soportando la pesada carga de las corporaciones todopoderosas, que en nada contribuyen a mejorar la calidad de vida de la gente del común.

Pero, lo peor de todo es que el grueso de los que participan en estas manifestaciones, no entienden el problema y ni siquiera hacen reflexión sobre estos temas, ellos son sencillamente el producto de la educación que como sociedad, el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte les ha proporcionado. Muy bien lo dice Philip Womack décadas de pésimas políticas educativas, de la falta de disciplina, del relajo total de la moralidad pública, de los prejuicios, y de la fragmentación de la sociedad, y una mala concepción de libertad, son las causas y el pueblo británico esta pagando un precio muy alto por abandonarse a sí mismo y estar más pendientes de los tabloides que de los múltiples problemas que tienen en casa.

Sin duda en todos nuestros países tenemos mucho que aprender, acá los problemas son de iguales proporciones y una sola chispa hace falta para que todo estalle y se incinere como una flama de dragón que en lugar de apagarse consume todo a su paso sin que haya forma de apagarla.

La Despenalización del Aborto ¿Un Mal Necesario?

La actitud de la sociedad frente a los embarazos no deseados, es el punto decisivo entre la vida y la muerte.

La polémica armada en el país por cuenta de la recolección de firmas para tumbar la actual jurisprudencia que permite que una mujer aborte en tres casos específicos, me recuerda mucho a un episodio de “Los Simpsons” cuando dos extraterrestres se hacen pasar por candidatos presidenciales y en la campaña uno de ellos dice ante la multitud “Aborto para nadie” seguido de una rechifla y luego viendo la contrariedad cambia el argumento “Aborto para todos” y la rechifla persiste.

Sin duda el aborto es un tema espinoso. Pero lo cierto es que su despenalización podría ser un mal necesario.

La implicaciones éticas, morales y religiosos del aborto son innegables, pero por otro lado la suerte del feto está unida a la de su madre, si la reproducción humana implicara que el feto se terminara de formar en unas bolsas de cultivo estilo Matrix, otro gallo cantaría pero lo cierto es que no hay relación más estrecha que la de una mujer embarazada con el feto que lleva dentro.

Es tan estrecha esta relación que la vida del feto depende directamente de la madre y en algunos casos la vida de la madre depende del feto, casos en los que el embarazo es una amenaza para la vida de la madre, es esta la situación que más me convence que el aborto debe ser de opción libre, una mujer es una ciudadana en posesión de todos sus derechos, y su derecho a la vida pasaría a estar sujeto de una ley anacrónica que prohíbe los abortos en cualquier tipo de caso. En estos casos estamos hablando de supervivencia, no debería haber discusiones, ahora si la madre por decisión propia decide sacrificarse, al menos tendría la opción y no sería impuesta por una ley creada por unos viejos decrépitos de muy dudosa reputación, que es lo que abunda en el congreso y en las cortes.

Cualquier otra caso pasando por violaciones, malformaciones, imposibilidad de manutención, y todo eso, debe estar sujeto más que a leyes impartidas por un cuestionable congreso, por la reflexión ética, moral, religiosa y hasta filosófica de la mujer en embarazo.

Personalmente encuentro repugnante que se practiquen abortos de embarazos saludables, por razones como el “que dirán” o por una falla en el método anticonceptivo. La mujer que ha decidido entablar relaciones sexuales debe conocer las consecuencias de sus actos y hacer picadillo a una criatura no nacida solamente por patrocinarse sus placeres sexuales no está dentro de las causas que yo apoyaría.

Un peligro que encierra la aprobación del aborto por elección es que terminemos considerando a los bebes nacidos como algo desechable.

Pero, a pesar de las opiniones particulares, una mujer por sí misma debe tener el derecho de evaluar sus opciones, si desea interrumpir su embarazo, por cruel que parezca el método con el que lo haga, si quiere hacer un largo viaje y dar el niño en adopción a una pareja necesitada, o sencillamente asumir la responsabilidad que adquirió al ser sexualmente activa, esa debe ser una decisión que ella debe tomar de acuerdo a su formación como persona y a sus propias posibilidades.

Después de todo, como dicen los mexicanos cada quien puede hacer de su vida un papalote, mientras no toque los papalotes de los demás, y más o menos eso mismo dice la ley, pero hay que tener en cuenta que una apertura total de los abortos sin una apropiada educación de la población y promoción de la vida, podría desencadenar en la concepción de que los niños no nacidos son tan desechables como los envases plásticos en los que toman refrescos, cosa que sería monstruosa.

El aborto no es un tema sólo de las mujeres sexualmente activas y del gobierno, debe ser un tema en el que todos debemos expresar nuestra opinión ¿Por qué? Sencillamente porque es de nuestra actitud como sociedad frente a los embarazos no deseados de donde debe salir las decisiones que se tomen en las altas esferas. Es hora de reflexionar si es mejor que las mujeres embarazadas sin desearlo, terminen con su embarazo y prevenga la venida al mundo de un niño que probablemente venga con todas las de perder, o si es mejor promover la vida, expresando solidaridad, en lugar de crítica destructiva hacía aquellas mujeres que quieran dar a luz a sus hijos y darlos en adopción. Lamentablemente en este país, los mismos que promueven que el aborto sea ilegal son los primeros que critican y hablan de una mujer soltera en embarazo a la que el corazón no le ha dado para hacer pasar al feto por una trituradora y prefiere darlo en adopción, mientras que la que aborta en secreto es tratada mejor, porque le ahorró la vergüenza a la familia.

De nuestro cambio como sociedad y no de las leyes es que depende que la práctica del aborto innecesario termine de una vez por toda, y de esa manera darle a la vida un poco más del respeto que merece.

La Educación: Un Problema Más Allá de las Aulas.

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Los niños de ahora están malcriados, consecuencia de una sociedad enajenada e inmadura.

No deberíamos estar tan sorprendidos por la pésima calidad de la educación en nuestro país. Y no, no es un problema de políticas gubernamentales, al menos no solamente. Parece que a la mayoría se nos olvida que la educación es un proceso que nace y se consolida en el núcleo familiar y sin embargo a la hora de criticar la pereza mental, la irresponsabilidad académica y la actitud altanera e irrespetuosa de los niños y adolescentes nadie se acuerda de que esos problemas se originan en el hogar, no en la escuela.

El problema tiene una profunda raíz cultural…por un lado el proceso de lavado de cerebro que se ha hecho desde hace unas dos décadas de que Castigo=Maltrato Infantil sumado con el hecho de que un gran porcentaje de los padres de hoy en día, digamoslo con franqueza, malcrían a sus hijos ha desembocado en una generación que (primero) cree que se lo merece todo sin esfuerzo y (segundo) piensa que sus acciones no tienen consecuencias.

Con el cuento ese de que si a los niños se les castiga físicamente, se van a traumatizar, se les están violando sus derechos humanos y se les está comprometiendo el futuro, las nuevas generaciones crecen esencialmente sin saber lo que es el castigo, y por tanto les queda bien difícil saber lo que está bien y lo que está mal. Entonces no hay por qué sorprenderse de que haya tantos menores de edad metidos de cabeza en actividades ilícitas, que van desde fraude en los exámenes hasta robos y asesinatos.

Y es que los padres de hoy en día se caracterizan no por corregir y castigar adecuadamente a sus hijos, al contrario se caracterizan por consentirlos. Basados en la desprestigiada excusa de que “Yo quiero lo mejor para mi hijo” han creado un escudo de lo que es la verdadera razón de tal complacencia sin medidas, y es que sencillamente no los soportan. Y aquí no solamente estoy hablando de dinero, en todos los estratos se ve claramente que los padres les proporcionan a sus hijos una libertad que en tiempos de nuestros abuelos jamás se hubiese pensado, los padres prefieren darles a los hijos lo que piden, con tal de no entrar en conflicto con ellos, de no llevarles la contraria, de no aguantarse la pataleta…y como no tienen herramientas para castigarlos, no les queda opción sino complacerlos.

Los pocos hogares que están haciendo las cosas bien, tienen problemas al tratar de hacer cumplir sus reglas, por que sus hijos ven que en otros lugares no sucede lo mismo, ven como sus amigos que no se esfuerzan en el estudio o en colaborar con las tareas del hogar parecen tenerlo todo, desde ropa de marca hasta teléfonos inteligentes, no tienen horario de ver TV y mucho menos de llegada a la casa.

Las políticas del gobierno, sumamente complacientes con los estudiantes mediocres tampoco mejoran la situación, es impensable que estudiantes con 7 y 8 asignaturas perdidas durante todo el año escolar aprueben el año. Pero la prioridad para los gobiernos tanto locales, como nacionales es presentar estadísticas positivas, es importante para ellos decir, que el 99% de los niños asisten al colegio y ganan el año, pero lo que no dicen es que esos niños se encuentran hacinados y que el porcentaje de aprobación es estipulado por ley.

Política que ha graduado de bachilleres a estudiantes que no saben leer, no saben escribir y no saben sacar cuentas, política con la que muchos padres de familia están de acuerdo, porque lo importante no es que aprendan sino que pasen el año. Política que inunda a las universidades públicas y privadas de estudiantes mediocres e ignorantes, que se ganan las asignaturas cometiendo fraude, haciendo trampa y pagando para que les hagan las tareas, generando profesionales mediocres y faltos de ética que encontramos en hospitales, juzgados, EPS’s y sobre todo en las alcaldías, gobernaciones y el congreso.

Si, hay un problema, pero todo ese problema podría tener una solución bastante simple: el que no tenga, o la disposición, o la madurez, o la preparación o los recursos económicos, o el tiempo necesarios para criar un hijo sencillamente no debería tenerlos. 

Si queremos que Colombia salga del atraso y llegue a ser un país prospero, debemos concientizarnos primero, y lo primera plaga que hay que eliminar es la paternidad inmadura e irresponsable. Por último criar cuervos, siempre termina mal, vea el siguiente vídeo y entenderá por que, piénselo dos veces antes de tener hijos y si ya los tiene pues…eso es su problema, pero al menos eduquelos para que no se atrevan a ponerles la mano encima.