Huérfanos, Homosexuales y Cortes

Desde que empecé en mi rol de redactor aficionado, por medio del experimento de este blog, he tratado en diversas oportunidades sobre los temas más espinosos y polémicos en el país, incluyendo, por supuesto el estatus legal de las parejas del mismo sexo, como hecho evidente que la sociedad está en mora no solo de tolerar y admitir, sino también de integrar en todos los niveles de la realidad nacional. 

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Tal y como lo expresé en su momento, en este mismo blog, hace casi dos años, resulta ampliamente inconveniente que Continúa leyendo Huérfanos, Homosexuales y Cortes

Lo que paga un pilo en “Ser pilo paga”

Fuente.  Financial Aid BYU.
Fuente. Financial Aid BYU.

Me encontraba yo, no tan cómodamente sentado en una silla plástica, viendo a través del umbral de la puerta, como el sol mortal del mediodía caía sobre la calle del frente. El calor era ya insoportable en aquel pueblo perdido en medio de la geografía del Caribe Colombiano, en el que me hallaba por cuestiones laborales; y ni siquiera la semejanza de las calles rotas y polvorientas, rodeadas de almendros rotos y centenarios con los escenarios descritos en la obra de Gabo logró que superara el marasmo intolerable. Fue entonces que llegó el interlocutor que esperaba; Juan* llevaba una camisa naranja y un pantalón negro desgastado, de esos mismos que se encuentran en promoción en almacenes comoTierra Santa, en conjunto con unos zapatos perfectamente lustrados y una cadena de oro, que resaltaba sobre el último botón cerrado de su camisa.

Era evidente que quería verse y lucir bien, pero el contraste entre la ropa corriente y la joya colgada en su cuello dejaba mucho que desear, sin embargo lo que más llamaba la atención era la contagiosa sonrisa de desplegaba de oreja a oreja. Levantó el pecho y con orgullo y con aquel acento peculiar de los naturales de su tierra profirió una frase que seguramente había repetido e iría a repetir muchas más veces de las que podría contar: “La CONTINÚA LEYENDO

¿Cómo Se Vería Colombia Con 32 Departamentos Con La Misma Población? – Mapas X

costa atlántica

Colombia, al igual que muchos países del mundo adolece de ciertas anomalías en lo que se refiere a su división político-administrativa; anomalías que generan más de un interrogante ante el primer análisis superficial. Nada más hay que mirar el mapa de nuestro país, con una lista de su población y su superficie para notarlas. Es así como tenemos departamentos densamente poblados que comparten categoría con otros que tienen más ríos que gente y que en la escala de jerarquización político-administrativo están por encima de distritos y municipios mucho más poblados. En términos electorales, esto se traduce en el hecho de que unos departamentos queden mejor representados que otros. CONTINÚA LEYENDO

¿Merecía Paulina Vega la corona de Miss Universo?

Paulina Vega, Miss Universo 2014.

En lo que personalmente considero el colmo de las ironías, por razones que ya expondré a continuación, luego de 57 años de angustiosa e inexplicable espera, Colombia, nuestro querido país consagrado al “Corazón de Jesús”, en manos de la barranquillera Paulina Vega, logró quedarse con el título más codiciado en el mundo de los concursos de belleza: la corona de Miss Universo.

Irónia, en verdad, por que habiendo enviado por casi seis décadas a las mujeres más hermosas, más carismáticas, más inteligentes y con más clase de toda la geografía nacional, ganó una que si bien no carece por completo de dichos atributos, CONTINÚA LEYENDO

El Fiasco de las Fiestas del 20 de Enero

Hoy, 18 de Enero de 2015, salvo por un par de insignificantes eventos que tendrán lugar en los próximos días, concluyen las llamadas “Fiestas del 20 de Enero” en el municipio (ciudad es un título que le queda muy grande) de Sincelejo y por primera vez desde que tengo memoria, estas festividades han pasado con mucha más pena que gloria.

Completamente desdibujadas...
Completamente desdibujadas…

Y es que de no ser por los monumentales embotellamientos que se causaron en estos días, para el sincelejano promedio, las “fiestas” bien podrían haber pasado desapercibidas porque en lugar del alborozo, la alegría y el entusiasmo que antaño solía llenar la ciudad para estas fechas, lo que se sentía en las calles era apatía, desdén y una sensación de normalidad que provocaría la muerte de Pola Becté si la famosa bailarina por casualidad todavía estuviera viva.

Ni siquiera la menospreciada, escupida y desdeñada “toma de los mototaxis”, un desordenado y caótico desfile de motos que circula por la ciudad sin permiso de nadie, se salvó de semejante desidia, al igual que los desfiles, los conciertos y mucho menos el reinado que, salvó a un selecto grupo de estilistas capilares y televidentes de Estilo RCN, no le importa a nadie en lo más mínimo.

Los desfiles, otrora eventos magnánimos donde se celebrara la cultura sabanera, se transformaron en tristes fotocopias vulgares de los que se celebran en otras ciudades y donde la mayor atracción era ver a la Señorita Colombia, que seguro aceptó la invitación más por compromiso que por gusto. Los “súper” conciertos terminaron siendo recitales dignos de casetas de pueblo y los eventos culturales, una pobre excusa para despabilar borrachos.

Semejante mediocridad, en unas festividades que deberían ser por su misma naturaleza, la mejor excusa para celebrar nuestra cultura, es consecuencia directa de las directrices pseudo-liberales originadas no en ninguna ideología, ni mucho menos, sino en los conflictos de las facciones politiqueras de turno; directrices secundadas por una bola de bobos útiles que creen que la destrucción de la cultura es sinónimo de evolución.

Mientras que en Barranquilla la ciudadanía en su totalidad respalda al unísono sus fiestas de carnaval, habiendo logrado elevarlas a Patrimonio de la Humanidad, en Sincelejo, la referida bola de bobos útiles (muchos de los cuales sólo vienen aquí de vacaciones) se ha empeñado año tras año en la aniquilación paulatina de las festividades, alienando a ONGs, entidades gubernamentales y un nada despreciable sector de la sociedad colombiana en contra de las fiestas, las clásicas, de esas que se hacían en la época de Pola Becté y Rubén Darío Salcedo, para convertirlas en una parodia mediocre de sí mismas.

Al final tocará cambiar la letra de la canción de Rubén Darío Salcedo e inmortalizada por Alfredo Gutierrez, porque la fiesta ya no es el 20 de Enero, no es la más alegre de la costa, no hay palcos engalanados, ni nadie espera el ganado.

(Fuente)