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Los Ricos También Lloran: Una Mirada a La Ayuda Estatal a Pobres y Ricos.

En Colombia cuando nos hablan de ayuda estatal, lo primero que se nos viene a la mente es una aglomeración humana haciendo fila, bajo un sol inmisericorde, delante de un cajero electrónico para retirar los llamados subsidios de Familias Bajo El Sol En Acción. Sin embargo, no sólo en nuestro país, sino en la mayoría de países en todo el mundo, los programas de ayuda estatal no solamente se enfocan en el sector de menor ingreso de la población. El siguiente video explica claramente como funcionan dichos sistemas, tomando como ejemplo el del país capitalista por excelencia: Los Estados Unidos de América.  Para mayor claridad, debajo del video está la transcripción al español. (Original en inglés aquí).

Narrador: Y todo este tiempo creí que el mundo era redondo. El mundo no es redondo. Tiene bordes desde los que podemos caer y caras mirando en direcciones completamente opuestas. Y yo pensé que el mundo era enorme, pero no lo es. Está en nuestras manos. Podemos sostenerlo, cambiarlo, voltearlo, hacerlo temblar. Podemos resolverlo, pero no con la suerte o con el azar. Debemos aprender a hacerlo.

Ananya Roy: Todos los años, tengo a mi cargo una concurrida clase sobre pobreza global en la Universidad de California Berkeley. Como es lo lógico en una importante universidad pública, los estudiantes representan una diversidad de clases sociales, ventajas y privilegios.  Algunos son estudiantes de primera generación (sus padres no fueron a la universidad), algunos son hijos de la clase trabajadora de la California global; otros vienen de los cielos del sector acaudalado. Aunque también hay algunos que pertenecen a ese tambaleante grupo llamado la clase media estadounidense.

Los estudiantes también representa una diversidad de opiniones políticas. Aunque todos quieren la justicia social y ser partícipes del cambio social, tienen maneras algo diferentes de entender el significado de dichos conceptos. Para algunos, la cruzada es por la igualdad económica y social. Para otros es por un capitalismo compasivo. Para otros más es simplemente hacer el bien. Pero todos ellos tienen algo más en común: tienden a pensar que la pobreza global es algo que existe en otros lugares; en el Sur Global, en el tercer mundo, no aquí, no en los Estados Unidos de América.

ayuda estatal
Bancos, aerolíneas, emporios agrícolas y hasta empresas petroleras hacen fila para recibir ayudas estatales.

Una tarde, el año pasado, escuché a un grupo de mis estudiantes discutiendo sobre ayuda estatal y pobreza en los Estados Unidos. Era una discusión informal y las opiniones fluían libremente. Una estudiante anotó que estaba preocupada por el comportamiento de los pobres, igual que lo estaba por la desigualdad. Como estudiante de bajos ingresos, ella tenía varios trabajos. Uno de ellos era en una tienda de abarrotes. “Veo gente con ayuda estatal aquí todo el tiempo, tratando de comprar cigarrillos y alcohol con bonos de comida” dijo. (¿En que se gastaran los subsidios los beneficiarios de esas ayudas aquí en Colombia? Las cursivas son mías) “La dependencia es un problema. La solución a la pobreza no puede ser darle limosnas a los pobres” concluyó. Muchos en el grupo estuvieron de acuerdo con ella. Los estudiantes en esa conversación pertenecen a lo que yo designaría como la generación post-ayuda-estatal. Crecieron durante los años en el que el sistema de ayudas estatales estaba siendo desmantelado. La mayoría de ellos tenían cuatro años cuando el Presidente Clinton,  un tanto reticente, convirtió en ley, la propuesta que eliminaba las ayudas estatales para los necesitados. No escucharon a Ronald Reagan en su campaña para la nominación presidencial por el partido republicano en 1976, cuando invento el personaje de la “Reina de los Subsidios”.  “Hay una mujer en Chicago”- dijo Reagan- “Tiene 80 nombres, 30 direcciones, 12 tarjetas del seguro social, tiene Medicaid, bonos de comida y recibe dinero de ayudas estatales bajo cada uno de esos nombres”. Se gana al mes u$ 150.000 en efectivo, libres de impuestos”.  No oyeron nada de eso, pero esa era su verdad. Crecieron en una era en la que las ayudas estatales, NO la pobreza, se habían convertido en el problema que debía resolverse.

Me di cuenta esa tarde que esta generación post-ayuda-estatal, expresaba opiniones profundamente ambivalentes sobre el papel del Estado. Les gustan las organizaciones sin ánimo de lucro, las soluciones de mercado a la pobreza, las organizaciones comunitarias, pero no es gusta el gobierno.Por esto es que se enamoran de las ideas de William Easterly, especialmente en esta linea “los ricos tienen mercados, los pobres tienen burócratas”. La burocracia en el gobierno, como las ayudas estatales, era un problema, pero he aquí la paradoja: mis estudiantes gozan de un cúmulo de subsidios estatales escondidos que los apuntalan a la oportunidad y la aristocracia, pero no creen que dichos subsidios deban estar disponibles para los pobres.  Debemos replantear la frase de Easterly: los ricos tienen ayuda estatal, los pobres deben ayudarse a sí mismos.

Puesto de otra manera, mis estudiantes se preocupan de la dependencia de los pobres a la ayuda estatal, pero no logran reconocer que son dependientes de ese mismo tipo de ayudas. Yo también dependo de las ayudas estatales. Déjenme presentarme, soy Ananya Roy, profesora en la Universidad de California Berkeley, pero vivo en una vivienda pública. Mi carrera me permite una casa en las colinas de California con vista al puente Golden Gate, pero aún así, vivo en una vivienda pública.  La vivienda pública en la que yo vivo, no es la del estereotipo estadounidense, con edificios en ruinas, concentraciones de pobreza y vecindarios devastados por la violencia (Estamos entregando casas…). Mi vivienda es pública porque la deducción de impuestos que disfruto sobre mi hipoteca se parece más a una limosna sustancial que cualquier dinero gastado por el gobierno estadounidense en las maltrechas, estereotipadas e infames viviendas de carácter público.

Familias en Acción
Pero los ricos no son los únicos que hacen filas para recibir plata de los gobiernos, aquí un grupo de personas haciendo fila kilométrica para recibir ayudas de Familias en Acción.

Y hay millones de familias que disfrutan de los mismos beneficios. Para dar un dato nada más, en 1999 cuando se cerraba el siglo estadounidense, el gobierno norteamericano gastó veinticuatro mil millones de dólares en viviendas públicas y subsidios de arriendo para los pobres. Pero en el mismo año gastó setenta y dos mil millones en subsidios sobre hipotecas para la clase media y los acaudalados. Este tipo de exención nunca ha sido considerada ayuda estatal y no hay ningún estigma atado a esta dependencia. De hecho son vistos como “beneficios”. ¿Por qué sucede eso? La historia cuenta.

El sistema de ayudas estatales en Estados Unidos fue forjado en el despertar de la Gran Depresión, para crear un nuevo contrato de programas sociales.  Pero, desde el mismo comienzo fue divido en dos canales: los programas de seguridad social disponibles como beneficios y los programas de asistencia pública, conocidos como ayudas. ¿Tengo que señalar las dimensiones en raza y género de esta división? Es hora que Estados Unidos reconsidere quien es dependiente de las ayudas estatales.

Narrador: En la búsqueda de la “Reina de los Subsidios” hemos estado buscando  personas naturales, cuando deberíamos estar buscando por personas jurídicas, deberíamos estar mirando a Walmart. Walmart es el empleador privado más grande en EUA , empleando en 2011 más personal que cualquier otra compañía del país. Walmart alcanzó un nada despreciable beneficio de $16.400 millones de dólares en ese mismo año y los seis herederos de Walmart, la familia Walton poseen cada uno, una fortuna de unos $100 mil millones, lo cuál es más que el 40% de los estadounidenses más pobres. Pero a pesar de hacer tal cantidad de dinero, el modelo de negocios de Walmart depende del Estado. Depende del hecho de ser la “Reina de los Subsidios” más grande de los Estados Unidos.. Debido a los reducidos salarios que Walmart paga a sus empleados (consecuencia de su política de horarios reducidos, igual que el Éxito en Colombia), el gobierno tiene que dar un paso al frente  y proveer asistencia pública a los empleados de Walmart para que puedan sobrevivir. Es por eso que la fuerza de trabajo de Walmart representa el receptor más grande de ayuda federal en los Estados Unidos.

Ananya Roy: Nunca antes, desde los tiempos de la Gran Depresión, la sociedad estadounidense ha enfrentado niveles de desigualdad tan escandalosos. Estados Unidos se ha convertido en la nación del 1%, donde ganancias económicas masivas llegan a tan sólo el 1% de los hogares. Esta es la obscena realidad que el movimiento Occupy ha hecho visible. Tal desigualdad no es natural. No es el resultado obligado del libre comercio. Más bien es producida por la política actual,donde las ayudas estatales van a los fondos de Wall Street y a super corporaciones como Walmart.

Esta es la plaga de lo que en 1958, el economista y diplomático llamó “la sociedad opulenta”. En un análisis diseñado para conmover la conciencia del pueblo estadounidense y ayudar a lanza la guerra contra la pobreza en 1960, Galbraith declaró que el manejo de las economías modernas por opulentos para los opulentos, terminará fracasando. Incluso peor, los opulentos empiezan a sentir lo que Galbraith describe como “cómoda indiferencia” por los excluidos de la cultura y los beneficios que ellos disfrutan. Uno de los efectos que Galbraith notó fue la resistencia a la ayuda del gobierno por parte de los pobres, evidente en nuestros tiempos (No han venido a Colombia, aquí nadie rechaza un subsidio). Galbraith argumentó que, a pesar de todo, la lucha efectiva contra la pobreza puede venir exclusivamente del Estado.

Las conclusiones de Galbraith vuelven a estar vigentes hoy en día, pero no por las democracias liberales del Atlántico Norte. En lugar de eso, potencias económicas del Sur Global que han empezado a liderar programas estatales de inclusión social y desarrollo humano. En México y en Brasil transferencias condicionales de dinero apoyan a millones de hogares pobres y han sido asociadas a descensos en los niveles de pobreza y mejoras en la salud y educación. En la India, los legisladores empiezan a discutir sobre crecimiento inclusivo, esperando integrar a los más pobres en el rápido crecimiento de la economía.

Parte de mi vida académica la he dedicado a criticar estos programas. Puedo decirles por qué las transferencias condicionales de efectivo ponen una carga adicional a las que ya tienen las madres pobres. Puedo decirles por qué el acercamiento de la India al crecimiento inclusivo ha fracasado, pero también quiero señalar que se está creando un nuevo tipo de “estado de bienestar”  en el Sur Global, uno que implique un nuevo contrato social entre el Estado y los pobres.

Tal vez, el mejor ejemplos de esto, es el actual debate en muchos países sobre la necesidad de garantizar un salario mínimo (En Colombia ya tenemos… aunque muy mínimo). Esto es radical. Un ingreso mínimo garantizado es el salario de un ciudadano como un beneficio, no como ayuda.  Implica que el derecho de ciudadanía excede el ritual político del voto y el derecho a la dignidad humana y a la vida sin pobreza. Quiero ser clara, los gobiernos en el Sur Global no garantizan este nuevo contrato a los pobres. Los movimientos de gente de escasos recursos están reclamando estos contratos. Protestas contra la privación, la disposición y el desplazamiento.  Están rugiendo como los movimientos social  de gente pobre de Oshman Desu en Sudáfrica. Nosotros somos los pobres. Estos movimientos de gente pobre entienden lo que he el visionario radical Saul Alinsky entendía cuando inició acciones comunitarias en los vecindarios marginados de Chicago. La pobreza no es sólo pobreza de economía, es pobreza de poder.

Una parte importante de la pobreza de poder es ser definido como dependiente, dependiente de la caridad, de las limosnas, de las ayudas estatales. Transformar la dependencia en auto-determinación es el trabajo de los movimientos de gente pobre. Demostrar la dependencia de los ricos y de los pobres sobre las ayudas estatales debe ser nuestra labor colectiva.

Y así, esa tarde en la Universidad de California Berkeley, le pedí a mis estudiantes leer el poema de Maya Angelou “Ahí va Mamá Subsidios”. ” Ahí va Mamá subsidios, con sus manos regordetas en sus gruesas cadera, sus pobres hijos no conocen de juguetes, miran con las manos desnudas dentro de la cueva de los burócratas buscando la parte que a ella le corresponde. Ellos no me dan sus subsidios, yo se los arrebato”.

Familias en acción burla
Recibir subsidios del estado generalmente no está bien visto., como muy bien lo expresa este “meme”.

Kansas, Educación y Nalgadas.

Traducción libre del artículo What’s The Matter with Kansas? The Spanking Edition. Publicado en la revista virtual Slate.

Una legisladora de Kansas ha introducido un proyecto de ley que le permitiría a padres, niñeras y personal escolar, nalguear con mucha más fuerza. El llamado “Estado Girasol” es uno de los 20 estados (la mayoría en el Sur de EUA), en los que se puede castigar físicamente a un niño, siempre que no se dejen marcas o contusiones, pero esta ley (en caso de aprobarse) protegería a los adultos que castigan a sus hijos lo suficientemente fuerte como para dejar enrojecimiento o decoloración. La mujer detrás de esta medida es Gail Finney de Wichita, una demócrata y madre de tres hijos. Ella puntualizó sus objetivos en el diario Wichita Eagle,  en los cuales se define el castigo corporal para el sistema judicial, se restauran los derechos parentales, y se liberan de cargos de abuso infantil las prácticas de disciplina tradicionales.  “Lo que está sucediendo es que hay menores muy desafiantes a los que no les importan sus padres o el personal de las escuelas” dijo Finney. Incluso con “una pequeña contusión, un padre de familia puede ser acusado de abuso infantil, cuando en realidad no fue nada serio”.

Hay niños que literalmente hacen lo que les da la gana ¿Qué herramientas tienen los padres para evitar que sus hijos se les salgan de las manos?

Pero ¿qué cuenta como “algo serio”? Mientras en Kansas es ilegal golpear a un niño en la cabeza o el cuerpo con un cinturón, una vara o con el puño cerrado, el proyecto de ley permitiría “hasta diez aplicaciones en linea con la tradicional mano abierta y desnuda contra las nalgas cubiertas de un niño”. También busca permitir “cualquier fuerza física razonable… que sea necesaria para aplacar, restringir o controlar al niño, con el fin de mantener la autoridad sobre él, reconociendo que el enrojecimiento o las contusiones pueden ocurrir en la delicada piel infantil como resultado”.

¿Cómo evitar que un niño fuera del control de padres y maestros termine en esto?

Adicional a esto, el proyecto de ley da luz verde a los administradores de las escuelas de darle nalgadas a aquellos estudiantes cuyos padres hayan autorizado el procedimiento, incluyendo adolescentes y estudiantes de más de 18 años.

¿Qué opinas de esta propuesta? ¿Se puede aplicar en nuestros países? (Las cursivas son mías).

10 Imágenes De La Crisis Social y Política En Venezuela.

Autoritarismo, corrupción política, violaciones de los derechos humanos, inflación, cleptocracia, sectarismo, desempleo… esas son las maravillas que han dejado en Venezuela, 15 años de ese sórdido e incompetente caudillismo de izquierda que está a punto de arrojar al caos al que alguna vez fue el país más rico e importante de la región.

Pero el pueblo no piensa dejarse arrastrar a la vorágine de la destrucción liderada por Nicolás Maduro sin dar la pelea. En una serie de jornadas de protesta con la consigna “Me fui a luchar por Venezuela, sino regreso es porque me fui con ella”,  el pueblo de Caracas liderado por estudiantes salió a protestar y la respuesta del Socialismo del Siglo XXI, fue golpear, arrestar y hasta matar a todo el que se atreva a cuestionar el absurdo régimen imperante en el vecino país. He aquí 10 fotografías que los venezolanos han compartido a través de la red social Twitter y que demuestran la gravedad de la crisis en este país hermano.

1.

Pray for Venezuela
Soldados del ejército Venezolano agrediendo a su propio pueblo.

2.

Pray for Venezuela 9
El espíritu de lucha de los ciudadanos venezolanos que quieren un cambio.

3.

Pray for Venezuela 6
El Pueblo de Venezuela en las calles.

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Pray for Venezuela 11
Las maravillas del Socialismo del Siglo XXI

5.

Pray for Venezuela 10
Una cadena humana de indignación en Venezuela.

6.

Pray for Venezuela 2
El régimen venezolano no quiere que nadie sepa lo que sucede.

7.

Pray for Venezuela 7
Sangre y muerte. Eso es lo que han dejado 15 años de caos en Venezuela.

8.

Pray for Venezuela 4
Sin Palabras.

9.

Pray for Venezuela 3
La orden es golpear, arrestar y hasta matar a aquellos que se opongan al régimen de Maduro.

10.

Pray for Venezuela 8
“Cuando la tiranía se hace ley, la rebelión es un derecho”- Camila Cabello, cantante estadounidense, hija de Venezolanos, apoyando los procesos de cambio del que aún siente su país.

El Inevitable Baño De Sangre En Siria

Tratar de resolver con diálogos y diplomacia ciertos conflictos, es como intentar darle un hueso a un perro rabioso. Las consecuencias suelen ser fatales.

Realmente me gustaría que Estados Unidos no intervenga en Siria, pero no por las razones que aducen algunos que seguramente no tienen ni idea de dónde queda ese país.

La única razón por la que no quiero que Estados Unidos intervenga en Siria es para comprobar o refutar de una vez por todas la teoría que las intervenciones militares de Washington en realidad empeoran las cosas y derraman más sangre, como dice gran parte de los pacifistas apaciguadores que circulan últimamente por las redes sociales.

Barack Obama apenas había señalado la imposibilidad de que Estados Unidos se hiciera el de la vista gorda ante las violaciones a los tratados de uso de armas en Siria para que le cayera encima del resto del mundo con consignas como “Stay out of Siria”  o “No more war“. Que curioso que entre esos mismos que hoy se rasgan las vestiduras ante la posibilidad de la guerra, hace unas semanas estaban dando parte de victoria ante la “Impotencia de las Potencias” refiriéndose al fuerte rumor de que Obama se quedaría de brazos cruzados ante Siria.  Y no fueron pocos. Es la típica situación de “Malo si sí y malo si no”. Si Estados Unidos no interviene, entonces es porque ha perdido liderazgo a nivel mundial y no se que otro montó de basura, si decide intervenir es entonces el malo de la película, los yanquis de mierda que quieren apoderarse del mundo. Pero eso no debe sorprender de los anti-americanos, que en general se escudan en ese discurso para conseguir votos y para encontrar culpables externos de un amplio abanico de problemas internos, responsabilidad de pueblos sin disciplina electoral y democrática (entre ellos el mío).

En La Conferencia General del OPANAL, Cristina Fernandez de Kishner fue la primera en reclamar parte de victoria ante la eventual inacción de EUA sobre lo de Siria. Luego salió a criticar las intenciones de Washington de intervenir. ¿Quién entiende a esta gente?

A menos que las oraciones del Papa Francisco sean escuchadas en lo más alto de las esferas del reino de los cielos o que la recolección de firmas en change.org hagan cambiar de parecer a Obama, la intervención de Estados Unidos en Siria no tiene vuelta de hoja. Estados Unidos no puede darse el lujo de replegarse y dormirse en los cerezos de los parques japoneses del Distrito de Columbia  mientras en Siria tanto rebeldes como dictadores usan armas prohibidas; y no lo puede hacer, no porque sea ética y moralmente correcto sino porque de dejar las cosas del tamaño que están en pocos años cualquier pendejo con banda presidencial y un arsenal de armas se sentiría con el valor suficiente para atacar no sólo a su pueblo sino a otros países, sabiendo que nadie va a decir ni pío. Ese es el peligro de la política de apaciguamiento a la que apelan muchos dizque para evitar el baño de sangre en Siria.

Appeasement o “Política del Apaciguamiento” fue la causa de que EUA e Inglaterra se quedaran tan tranquilos, mientras en Alemania, Hitler se armaba hasta los dientes. Luego pagaron eso muy caro.

En Siria el baño de sangre es inevitable, intervenga o no intervenga Estados Unidos, va a morir muchísima gente y eso no lo van a cambiar ni con 10’000.000 de firmas en change.org, que dicho sea al caso es la página web de causas perdidas más grande del mundo (recuerden a Ben Affleck y Batman). Esa política del apaciguamiento, históricamente ha costado más sangre dolor y víctimas que la intervención directa. Sólo hay que recordar que Estados Unidos, Inglaterra y la Unión Soviética se quedaron muy campantes mientras Hitler se armaba hasta los dientes, y cuando se dieron cuenta el monstruo era gigantesco. Pero para no irnos tan lejos, las negociaciones de paz en el Caguan, la premisa era vamos a resolver todo con el diálogo, vamos a meter a Monseñor, a Marbelle, a todo el mundo y mientras tanto las FARC se había armado hasta los dedos de los pies, empezaron las tomas sangrientas a los pueblos, las pescas milagrosas y terminamos derramando más sangre sólo por creer que se podía hacer la paz con palabras. Es cierto que las balas tampoco son garante de paz, pero es el típico caso del vecino incomodo (muy de moda en estos días) en el que por evitar la pelea nadie hace, ni dice nada hasta el día en que apuñalan a alguien y lo arrojan de un tercer piso. En cualquier caso, la resistencia de EUA a entrar a la guerra no tiene nada que ver con Rusia, ni con jueguitos diplomáticos, ni con oraciones en el Vaticano, tiene que ver con el hecho de que ambas facciones en el conflicto en Siria son enemigas de los intereses de EUA, y los rebeldes no son ningunos adalides de la justicia y en Washington lo saben, como también saben de su extremismo y afinidad con Al-Qaeda, eso sumado a una relación costo-beneficio más bien baja (a diferencia de Iraq) hace que Siria no sea el buñuelo en la puerta de la escuela de la geopolítica mundial.

¿Quién Le Teme a Evo Morales?

Imagine que un vecino le toca la puerta a medianoche y le solicita permiso para pasar por su casa, para llegar a la de él del otro lado de la calle. Por supuesto si usted quiere colaborar con el vecino y lo conoce muy bien, podría perfectamente hacerle el favor y dejarlo cruzar por su vivienda, pero si en lugar de eso, este vecino ha estado hablando pestes de usted por años, nadie le criticaría que usted le denegara el acceso. Aún más escandaloso sería que este vecino pusiera el grito en el cielo por que usted no lo dejo pasar por su propiedad. La anterior es una muy buena analogía de lo que pasó en el ya famoso incidente del presidente de Bolivia, Evo Morales en Europa.

Caricatura de Latuff (latuffcartoons.wordpress.com)

Evo Morales es el vecino inoportuno que pide permiso para atravesar el territorio soberano de Francia, España y Portugal. Ahora, estos países europeos tienen el derecho soberano de conceder o denegar ese permiso, así el señor Evo y su delegación tengan pasaportes diplomáticos. Desconozco bastante de Derecho Internacional, pero no creo que  por ejemplo España este obligada a dejar pasar a cualquier líder de estado por su territorio, mucho más cuando este líder no ha ahorrado en insultos y epítetos denigrantes para este país y sus habitantes, llegando hasta el punto de expropiar miles de millones de dólares  en activos de origen español, asentados en Bolivia.  ¿Quieren juzgar ahora por qué España es más amiga de Estados Unidos que de Bolivia?

Estados Unidos es uno de los aliados más importantes de España, y claro en Washington no están dando ordenes de expropiación para las empresas españolas en suelo estadounidense, como si lo hacen desde La Paz. Así que si fue verdad que Estados Unidos solicitó a estos países que impidieran que Evo Morales cruzara su territorio, tendrían toda la razón en colaborar con el País del Norte, así el aymara se rompiera las vestiduras y se echara ceniza en la cabeza.

De cierta manera, el mismo Evo Morales se labró esta situación a pulso. Luego de ser una de las marionetas favoritas del difunto Hugo Chávez, copiando sus discursos anti-estadounidenses para ganar votos, y de atravesar medio mundo sin razón aparente para aterrizar en Rusia, el mismo país donde se encuentra Edward Snowden, no es de sorprender que a alguien se le ocurriera que dentro del avión iba el polémico agente. 

No tengo nada en contra de Edward Snowden, es más, aplaudo las agallas que tuvo para echarse de enemigo al gobierno más poderoso del mundo y poner a vista de todo el mundo la verdad sobre la transformación del Estado norteamericano en un gobierno que espía a sus ciudadanos y a los ciudadanos de todo el mundo, incluso aquí mismo en Colombia,  pero la pregunta que se hacen ahora todos los países que tienen negocios y alianzas con Estados Unidos es si vale la pena echarse de enemigo a este país, aceptando las peticiones de asilo de Snowden.

Ahora, hay muchos países como Venezuela, Ecuador, Nicaragua, Argentina y la misma Bolivia, que se llenan la boca hablando pestes sobre Estados Unidos y sobre la necesidad que tiene el mundo de librarse del “yugo anti-imperialista”, que podrían muy bien otorgarle el asilo a Snowden… pero hasta la fecha ninguno de ellos lo ha hecho ¿Por qué? Por la sencilla razón de que su discurso es una gran mentira, utilizan a los Estados Unidos como el enemigo malvado para mantener alineada a la población, pero sin embargo les venden a los gringos todo lo que pueden para mantener a flote sus economías. 

La cacería perpetrada por el gobierno Obama, resulta tan cómica como los discursos de Evo Morales. (Caricatura de Latuff)

Si fuera verdad que estos países fueran tan “anti-imperialistas” como dicen ya le hubiese otorgado el asilo a Edward Snowden hace ratos. Realmente esta situación con Snowden parece de nunca acabar y espero de verdad que consiga el asilo en algún lugar del mundo, así sea en Bolivia, a lo mejor aprende a masticar la hoja de coca y a engancharse coronas de flores en el cuello para llamar a la lluvia. Falta ver si Snowden quiera. Igual a Evo Morales, ya ni lo respetan, ni mucho menos le temen.